¿Cómo ayudar a mi hijo cuando su personalidad se torna difícil?

Arte y Cultura | Existen niños más complicados que otros, más fáciles o difíciles para educar. Es una realidad. Los niños tienen su personalidad y los padres también, es así que pueden sintonizar sus carácteres y llevarse bien o chocar entre sí y complicar la convivencia. | Eme

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1º Es importante definir la dificultad que los adultos sienten con respecto a sus hijos en la vida diaria. Por ejemplo “es inquieto, es agresivo, es tímido, es desobediente”. Existe una diferencia entre “ser diferente” y “tener un trastorno”. Si es relativamente feliz, funciona bien y se está desarrollando más o menos como corresponde, las “diferencias” pueden ser un tema de su personalidad.

2º Hay que tener mucha paciencia. Los niños maduran a ritmos diferentes. Un pequeño “problema” a los tres años puede desaparecer cuando tenga ocho.

3º Es positivo ver cuándo, con quien, en qué circunstancias, lugares y disparadores encienden ese rasgo que has definido anteriormente y que trae problemas cotidianos.

4º Aceptar las diferencias. Ser “obstinado ” puede llevar a la persistencia. Las actividades en soledad pueden llevar a un alto grado de creatividad. Incluso el “enojo” puede llevar a defender causas nobles. Nuestro trabajo es retocar y guiar, no cambiar. Es utilizar la fuerza de dicho rasgo y ayudar a transformarlo en positivo. Siempre teniendo en cuenta si es un rasgo de carácter o parte de un trastorno. En la última situación hay que pedir ayuda a profesionales de la salud como psicólogos y/o a psiquiatras infantiles . En lugar de pelear en el niño, concéntrate en lo positivo al mismo tiempo que rediriges lo “negativo”.

5º: No reacciones exageradamente. El proceso de ‘sobre-preocuparse’ y ‘sobre-controlar’ puede ser nocivo en sí mismo y puede hacer que el niño se transforme innecesariamente en ansioso u oposicionista y esto dañe su autoestima.

El padre que hace lo necesario para retocar la personalidad y hacer que sus niños sean más adaptativos, y ofrece oportunidades para que el niño marche a su propio ritmo, es realmente un padre muy sabio.

Pregunta conductora para padres: ¿qué tiene que ver contigo el rasgo de tu hijo que te es difícil en la convivencia? Por ejemplo agresividad, hiperactividad, obstinación, oposicionismo, timidez, rencor, celos, etc. Cómo te llega, qué sentís ante dicho rasgo en tu interior, qué tiene que ver con tu propia historia infantil y con tu presente como adulto.

Es imposible ayudar a nuestros hijos con tus propias heridas abiertas y sin conocerlas. Tu hijo con su característica qué te molesta puede ser un maestro que te muestre asuntos inconclusos y que se despiertan ahora pero que son tuyos. Es una oportunidad para conocerte mejor y mejorarte como ser humano. Así podrás ayudar a tu hijo. No desperdicies esa oportunidad que te ofrece la maternidad.

Evitar por lo general los castigos y rezongos porque así aumenta su forma de responder y se forma un círculo vicioso entre padres e hijos.

 

 

 

 

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