Daniela Cardone: “Hoy sólo hago el amor conmigo misma”.

Espectáculos  | El 7 de junio estrena Sex (la obra de José María Muscari en el Gorriti Art Center) y revela el duro golpe que significó perder un hijo, algo que le costó su matrimonio hace dos décadas. Además, cuenta por qué lleva más de dos años sola y ni siquiera tiene sexo con alguien: “Hace mucho que nadie me mueve nada. Hoy pongo la libido en mí y lo disfruto”. | Gente

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Camaleónica, Daniela Cardone (55) pasó en su vida por todas las situaciones posibles. Lo más doloroso, lo que más la marcó, fue la pérdida de un bebé, "Stefano, que hoy tendría 23, un año menos que Junior. Cuando los matrimonios pierden un hijo, o se separan o se juntan. Mirá que a mi ex marido (Rolando Pisanú) lo adoro. Pero nos separamos. Me costó mucho, estuve muy angustiada. Son cosas de la vida: hay pérdidas y hay llegadas. Por eso ahora me encierro en los animales, que me enseñan más que los humanos. Aprendo a sentir otras cosas". 

Después de ese mazazo y de la separación se fue a España, ganó un reality donde pasó hambre, volvió al país llena de tatuajes, se rapó (hoy luce trencitas), embalsamó tres gatos con los que juegan sus nietos Eloy y Alfonsina (hijos de Brenda Gandini y Gonzalo Heredia) y mucho más.

Cardone es una resiliente. Hoy vuelve al teatro con Sex, la obra de José María Muscari que debutará el 7 de junio en el Gorriti Art Center junto a Diego Ramos, Gloria Carrá y Noelia Marzol, entre otros. Mientras espera que le traigan el trago (cada uno tendrá el suyo en esta performance, y el de ella es en base a whisky) sucede la charla. "Sex es una experiencia sobre las fantasías que todos guardamos", arranca.

–¿Y vos cuáles tenés?

–Yo soy tímida. Re, ¿no me creés?

–Siempre te convocan para papeles sexys. El último fue con Nazarena Vélez y tenían escenas fuertes.

–¡Unos besos nos dimos! Jaja… Ella también dijo que soy tímida.

–¿A partir de eso te empezaron a llegar mensajes de mujeres?

–¡Ni de mujeres ni de hombres! Bah, me llegan, pero pienso que es un atrevimiento y no les doy ni bola. Me parece de cuarta cuando me escriben "te quiero conocer". Busquen el momento, la situación, el cruce.

–¿Y estás bien así?

–Hace dos años y pico que no estoy con nadie. Y lo paso genial, muy tranquila. Siempre que estaba en pareja me celaron.

–¿Mucho control?

–Sí. Nadie es de nadie. Lo fundamental es el respeto y las ganas de conquistarse. Es un trabajo extremo el de una pareja. Ya lo viví y no tengo más ganas. Estar sola es un placer.

–¿Pero "sola" implica ni siquiera tener sexo, o hay algún touch and go?

–Nada. Y me encanta. Es como esta obra: un juego, una fantasía, y del dicho al hecho hay mucho trecho. No tengo ganas de conocer a nadie, ni empezar de nuevo. Y menos del touch and go. Me gusta jugar con la imaginación.

–¿Por eso provocás con fotos hot en Instagram, por ejemplo?

–No es provocar. Lo hago porque me gusto yo y adoro ir cambiando. Hoy soy camaleónica y hago el amor conmigo misma: no necesito a nadie.

–¿La auto-sexualidad?

–Pero tampoco hablo de masturbación… Alguien me tiene que gustar muchísimo para encararlo. Y hace mucho que nadie me mueve nada. La libido la pongo conmigo, disfrutando.

–¿Para vos el sexo está sobrevalorado?

–Sí, demasiado. Parece que si la gente no tiene sexo no vive.

–¿O será chamuyo…?

–Y, la verdad… ¡Te llevás cada desilusión, jaja…! La magia es muy difícil de mantener. Y yo me aburro muy fácil.

–Florencia Peña dice que los argentinos no saben hacer el amor. ¿Coincidís?

–Lo dirá por ella… Creo que también depende de uno: siempre es de a dos. El sexo tiene que ser un fuego, es dejarse llevar. Quizás acá seamos más controladores y pensemos demasiado en los tabúes.

–¿En tus relaciones. por lo general, dejaste vos o te dejaron?

–Dejé yo. ¿Qué más podés conocer? Después del sexo hay otras cosas. Vamos con todo a eso y no nos damos tiempo de ver el mañana. Además, si alguien me va a tocar, me va a sentir: le pido ser exclusiva.

–¿No aceptás la infidelidad o el poliamor?

–Noooo, prefiero estar sola. Me engañaron mucho, y encima me doy cuenta de todo. Yo tengo paciencia, perdono una, dos, tres, pero cuando me salta la tanada, ¡chau!

–¿Siempre fuiste fiel?

–Sí. ¿Cómo puede alguien que está conmigo desear a otra?

–Sos bastante conservadora.

–Sí, chapada a la antigua. Me gusta lo puro. Por eso te digo: cuando dormís con alguien mucho tiempo y te conocés tanto, la magia se va enseguida. No soy la única que le pasa: la gente se aburre. Ojo, también me pregunto qué pasó conmigo para que alguien quisiera estar con otra. El amor es muy difícil de sostener. Ojo, también hubo momentos lindos. El deseo es lo más maravilloso que hay. Y cuando se concreta, es lo más. Pero dura muy poco. La gente se engaña mucho.

 

 

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