Peregrinos goyanos agradecen al Padre Mario Presentado

Locales | Más de 50 peregrinos de la Diócesis de Goya participaron de la Jornada Mundial de la Juventud, que se realizó en la ciudad de Panamá del 22 al 27 de enero.  En una cena de reencuentro, se compartió la experiencia y se agradeció las gestiones del Padre Mario, quien hizo posible el viaje. | InfoGoya

Con un año y medio de organización, bajo la coordinación de Hugo Mazzuquini y Leonor Muniagurria, los correntinos  emprendieron el viaje desde Asunción.  En todos los casos, el agradecimiento general fue para el sacerdote que estuvo a cargo de las distintas gestiones relacionadas a la logística.

Los peregrinos destacaron la valiosa colaboración del religioso y la tarea cotidiana de los coordinadores.

“Lo bueno es que no quede en una experiencia personal, que cada uno pueda transmitirla en distintos espacios. Es importante contagiar lo vivido, esto se puede hacer en los grupos parroquiales y en cada comunidad”, sugirió el Padre Mario.

Descubrí que es la Jornada Mundial de la Juventud, evento que convoca a millones de jóvenes católicos de todo el mundo:

Según la opinión de muchos, la JMJ es la invención más hermosa del papa Juan Pablo II. Pero él afirmaba que “son los mismos jóvenes los que han inventado la JMJ”.

En los años 1983-1984 se celebraba el Año Santo de la Redención: 1950 años de la Pasión de Cristo. Entre las diferentes actividades, Juan Pablo II quiso fijar un encuentro juvenil para el Domingo de Ramos. El comité organizador preveía unos 60.000 participantes. ¡Llegaron 250.000!

En el año 1985, la ONU proclamó un Año Internacional de la Juventud. El Papa, deseando manifestar la atención de la Iglesia hacia las nuevas generaciones, convocó nuevamente a los jóvenes a Roma para el Domingo de Ramos. También en esta ocasión, la respuesta fue grande: 300.000 jóvenes se repartieron entre las iglesias de la ciudad para los diferentes momentos de oración y catequesis, reuniéndose después en la plaza de San Pedro para participar en la celebración con el Santo Padre.

Después de estos encuentros, muchos se preguntaron: ¿Por qué hay esta respuesta generosa, qué es lo que buscan los jóvenes, qué es lo que quieren? Pero Juan Pablo II ya lo había intuido: los jóvenes sentían el deseo de encontrarse entre ellos, de compartir su experiencia, de escuchar una palabra de fe, de mirar juntos hacia el futuro, de renovar y confirmar su propio compromiso. Es así que, a finales de 1985, anunció la institución de la Jornada Mundial de la Juventud, a celebrarse cada año en las diócesis. El Papa indicó también una fecha para su celebración: el Domingo de Ramos. ¿Por qué? “Una respuesta así la dais todos vosotros, que desde hace años peregrináis a Roma precisamente para celebrar este día […] Con este hecho, ¿acaso no queráis hacer ver vosotros mismos que buscáis a Cristo en el centro de su misterio? Lo buscáis en la plenitud de esa verdad que es El mismo en la historia del hombre”, así el mismo Juan Pablo II se lo explicó a los jóvenes (Homilía, 27 de marzo de 1988, Misa del Domingo de Ramos, III Jornada Mundial de la Juventud).

A la celebración diocesana se le unió un gran encuentro mundial, que inicialmente tendría lugar cada dos años. A la primera JMJ, celebrada en las diócesis en el año 1986, le siguió la primera gran edición internacional, que tuvo lugar en el año 1987 en Buenos Aires (Argentina), dando un signo muy fuerte en un país que estaba saliendo de la dictadura. En el año 1989, la IV JMJ se celebró en Santiago de Compostela (España), célebre santuario de la fe en Europa, atrayendo a una enorme peregrinación de jóvenes de todo el mundo. En el año 1991, la VI JMJ de Częstochowa (Polonia) vivió el primer gran encuentro entre los jóvenes del este y oeste de Europa después de la caída del muro de Berlín. En el año 1993, la VIII JMJ dejó el Viejo Continente para dirigirse a Denver (Estados Unidos), donde se invitó a los jóvenes a anunciar a Cristo sin miedo, también en el corazón de las metrópolis modernas. En el año 1995, en Manila (Filipinas), a pesar de los escasos recursos económicos a disposición, la X JMJ llegó a ser uno de los encuentros más multitudinarios de la humanidad. En 1997, la XII JMJ trajo a París (Francia) una nueva “revolución francesa”. Millares de jóvenes llenaron las calles y plazas, cantando su fe, manifestando una sed espiritual y un deseo misionero de verdad sorprendente. En el año 2000, año del Gran Jubileo, la XV JMJ se celebró en Roma, donde Juan Pablo II, a pesar del avanzar de su enfermedad, compartió con alegría este momento extraordinario de gracia con dos millones de jóvenes, que llamó a ser “centinelas de la mañana”. En el año 2002, la XVII JMJ de Toronto (Canadá) llevó a los jóvenes, “pueblo de las Bienaventuranzas” a anunciar a Cristo en un país moderno y multicultural. En 2005, poco después de la muerte de Juan Pablo II, fue Benedicto XVI quien presidió la XX JMJ de Colonia (Alemania), muy centrada en la adoración eucarística, siguiendo el ejemplo de la adoración de los Reyes Magos, cuyas reliquias se conservan en la catedral de la ciudad. En el año 2008, la XXIII JMJ tuvo lugar en Sydney (Australia), “Tierra del Espíritu Santo”, tocando un continente nuevo y lejos para tantos, pero haciéndose por fin cercana a los jóvenes del hemisferio austral.

El próximo encuentro internacional de la Jornada Mundial de la Juventud tuvo lugar en la ciudad de Madrid, capital de España, entre los días 16 y 21 de agosto de 2011.

La Jornada Mundial de la Juventud 2013 realizada en Río de Janeiro configura la XXVIII edición de este evento multitudinario que organiza la Iglesia católica de forma periódica, y que convoca a los jóvenes de todo el mundo en torno a la figura del sumo pontífice.

La XXXI edición de la Jornada Mundial de la Juventud se realizó en Cracovia entre el 26 y el 31 de julio de 2016. Fue la segunda JMJ que acoge Polonia tras la realizada en el año 1991 en Częstochowa, con el papa San Juan Pablo II.

La XXXIV edición de la Jornada Mundial de la Juventud de la Iglesia católica se realizó en Panamá del 22 al 27 de enero de 2019.​ Fue la tercera JMJ que tuvo lugar en América Latina, después de Buenos Aires 1987 y Río de Janeiro 2013.

 

Fuente: Arquidiócesis de Panamá- Consejo Pontificio para los Laicos.

 

 

 

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