El equipo diocesano de Pastoral Vocacional realizó su retiro de inicio de año en el monasterio San Alberto Magno de las monjas Dominicas contemplativas, ubicado a orillas del río Paraná. El encuentro combinó la oración con la organización del calendario pastoral para el 2026, marcando el rumbo de las actividades del año.
La jornada inició con una charla de la hermana Silvia Argüello, seguida de momentos de silencio y discernimiento a la luz de la Palabra de Dios. En este marco de reflexión, los integrantes del equipo trabajaron en la agenda anual, reafirmando su misión fundamental de acompañar a quienes buscan su vocación y fomentar nuevos carismas para la Iglesia.
Inspirados en la exhortación Evangelii gaudium del Papa Francisco, el equipo subrayó un principio rector: “Donde hay vida, fervor, ganas de llevar a Cristo a los demás, surgen vocaciones genuinas”. Esta idea guiará su labor durante el año que comienza, centrada en el acompañamiento espiritual y comunitario.
Finalmente, los miembros de la pastoral destacaron que el deseo de consagrarse a Dios se despierta, fundamentalmente, a través de la vida fraterna y el testimonio fervoroso de la comunidad. El retiro concluyó renovando el compromiso de ser testigos alegres que impulsen las vocaciones desde el ejemplo y la fe compartida.