En una emotiva jornada que marca un antes y un después para la comunidad de El Remanso, las primeras diez familias afectadas por la grave erosión costera han recibido las llaves de sus nuevas viviendas. Se trata de hogares completamente equipados que no solo ofrecen seguridad, sino también dignidad y confort, como parte de un programa integral de reubicación impulsado por el municipio y el gobierno provincial.
El secretario de Desarrollo Humano, Julio Canteros, destacó el trabajo articulado que hizo posible esta solución: “Se hizo un relevamiento, un trabajo que hizo el intendente Mariano Hormaechea con el entonces gobernador Gustavo Valdés, buscando una solución para los vecinos de la costa”. Canteros explicó que la situación se había vuelto crítica debido a los constantes desmoronamientos provocados por las crecientes y bajantes del río Paraná y el Riacho Goya, que ponían en riesgo tanto las viviendas como la vida de las personas.
El programa no solo contempla la construcción, sino también el equipamiento completo de los hogares. “Las primeras diez viviendas están totalmente equipadas con camas, ropero, mesa, sillas, heladera, cocina y termotanque, además de los servicios de agua y luz”, detalló Canteros, subrayando el compromiso de brindar una vivienda digna a quienes atravesaron momentos difíciles. Esta iniciativa se complementa con el trabajo del Ministerio de Desarrollo Social, que provee el mobiliario y los electrodomésticos, asegurando un hogar listo para habitar.
Actualmente, las tareas no se detienen y ya se trabaja en la construcción de otras diez viviendas en conjunto con el INVICO, reafirmando el compromiso de seguir brindando soluciones habitacionales. Los vecinos, que durante años vivieron con la amenaza constante del río, hoy celebran el comienzo de una nueva etapa en terrenos seguros, donde la tranquilidad y el bienestar son ahora una realidad tangible gracias al esfuerzo conjunto entre el estado provincial, el municipio y el área de Desarrollo Humano y Promoción Social.