Monseñor Adolfo Canecín, obispo de Goya, formó parte del primer encuentro anual de los obispos de la región Noreste Argentino (NEA), que se desarrolló desde el lunes hasta el miércoles en un clima de fraternidad y oración. La agenda del cónclave tuvo como eje central la escucha activa a la juventud, integrando sus inquietudes en el marco del Pacto Educativo Argentino.
La jornada del martes contó con un momento especial: la participación de Emily Arias Blanco, una alumna representante de la diócesis de Posadas, quien llevó la voz de sus pares ante los obispos. Acompañada por un equipo técnico de la Junta de Educación Católica (JEC), la joven compartió las realidades y expectativas de los estudiantes, en una iniciativa que busca fortalecer el vínculo entre la educación y la fe.
“Cuando un joven es escuchado florece una vida, se transforma una escuela y renace un país”, se afirmó durante el encuentro, que reunió a los arzobispos y obispos de Resistencia, Corrientes, Puerto Iguazú, Oberá, Posadas, Formosa, San Roque y Goya. La reunión permitió además que cada prelado compartiera la realidad pastoral de su diócesis, enriqueciendo el camino común de la Iglesia en la región.