Momentos de extrema tensión se vivieron este sábado durante la largada masiva de la Fiesta Nacional del Surubí, cuando una embarcación identificada con el número 380 perdió el control en el Riacho Goya, chocó contra la costa y dio una violenta “vuelta campana” ante la mirada de cientos de espectadores. A bordo viajaban tres pescadores: Matías Rico (San Pedro, Misiones), Gabriel Chas (Chajarí, Entre Ríos) y Martín Rociani (Resistencia, Chaco), quienes participaban juntos por primera vez en el torneo.
Producto del impacto contra la orilla y ante la circulación de más de 1.300 lanchas, el riesgo de una tragedia mayor era latente. Sin embargo, pese a la magnitud del accidente, los tres tripulantes lograron salir del agua por sus propios medios y sin sufrir heridas. “Estamos bien”, resumieron visiblemente movilizados, llevando tranquilidad a sus familias y destacando que, dentro de la gravedad del hecho, el desenlace fue positivo.
El incidente fue rápidamente controlado y no requirió traslados médicos. La rápida reacción en el lugar y las condiciones del rescate fueron claves para que todo quedara en un gran susto. La largada del Surubí, uno de los momentos más convocantes de la fiesta, mezcló la emoción con la adrenalina en un episodio que pudo terminar en tragedia pero que, afortunadamente, no dejó víctimas.