La segunda jornada de la 49° Fiesta Nacional del Surubí estuvo marcada por el fraternal encuentro en la Peña de Pescadores, un momento único donde lo esencial cobra sentido. Entre brindis y recuerdos, se reafirmó que ser pescador no es solo una actividad, sino una forma de vida que se celebra y se comparte. La noche en el Escenario Mayor “Juan Melero” se vivió como una verdadera celebración de la identidad litoraleña con el chamamé como bandera.
El Ballet de Raúl Chávez abrió la velada desplegando toda la fuerza de la danza folklórica, mientras que artistas como Federico Maceri y Paula Basalo conectaron con el público desde el sentimiento. La energía se adueñó de los corazones goyanos con los primeros acordes de Amboé, generando un clima festivo donde nadie quedó quieto, en una noche que también contó con las presentaciones de Los Alonsitos y Hugo “Scófano” de Amandayé.
Bocha Sheridan, referente indiscutido del género, fue otro de los grandes protagonistas, generando un profundo reconocimiento del público. Así, la segunda noche del Escenario Mayor se consolidó como un verdadero homenaje a las raíces, con el chamamé vibrante y el corazón del público latiendo al ritmo de cada acorde en una fiesta que quedará para siempre en la memoria.