En un acto realizado el pasado miércoles en el auditorio de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), Axel Kicillof presentó su libro “De Smith a Keynes”, planteando una profunda crítica a la enseñanza actual de la economía y proponiendo una visión soberana para el desarrollo nacional.

La rebelión contra el “Darwinismo teórico”

El punto de partida de la obra, según explicó el autor, es la problemática del pensamiento único en la formación de los economistas. Kicillof denunció que hoy se enseña la teoría económica oficial como si fuera el resultado de un “darwinismo intelectual”, donde las teorías supuestamente “mejores” han triunfado y absorbido todo el conocimiento previo.

Esta visión presenta a la microeconomía y macroeconomía actual como una verdad evolucionada que omite el contexto histórico y las escuelas de pensamiento que no le pertenecen directamente. Para Kicillof, el libro surge como una rebelión contra esta forma de enseñar, que oculta que la economía no es una ciencia exacta o natural, sino una ciencia social que representa intereses económicos determinados.

Recetas conocidas y sus consecuencias

Kicillof vinculó la teoría oficial con las políticas aplicadas en la década de los 90 bajo el Consenso de Washington, señalando sus similitudes con la gestión actual. Entre estas “recetas” destacó:

  • Apertura económica: Bajo la promesa de mayor competitividad, lo cual afecta la producción local como la de tomates en Corrientes o la industria textil.
  • Desregulación laboral: La idea de que el desempleo es culpa de salarios altos o “rigideces” (derechos laborales) y que bajar los sueldos incentivará la contratación.
  • Privatización de lo estratégico: El abandono de lo estatal en áreas de defensa, soberanía y desarrollo nacional bajo la premisa de que “el mercado funciona mejor sin regulación”.

El autor enfatizó que el desempleo actual no es culpa de los trabajadores o los sindicatos, sino de un modelo que retira al Estado y abandona la producción.

La vigencia de Keynes y el rol del Estado

Retomando la historia económica, Kicillof recordó la crisis de 1930 para ilustrar cómo el mercado no siempre tiene mecanismos automáticos para resolver las crisis. Frente a la ortodoxia que pedía “dejar que el mercado resuelva solo”, surgió la revolución de Keynes, quien propuso que ante la falta de inversión privada y la especulación, el Estado debe intervenir para generar empleo y actividad económica.

En este contexto, destacó el concepto del “multiplicador” keynesiano —donde la inversión en obra pública genera puestos de trabajo que a su vez impulsan el consumo— señalando que en Argentina este fenómeno tiene un nombre claro: peronismo.

Hacia un modelo de desarrollo integral

Frente al pesimismo reinante, Kicillof se mostró optimista respecto a las oportunidades de Argentina en el actual escenario de transición geopolítica mundial. Propuso superar la falsa dicotomía entre ser un país agropecuario o industrial, afirmando que Argentina debe ser ambas cosas: utilizar sus recursos naturales para agregarles valor con trabajo nacional.

Para lograr esto, resaltó tres pilares fundamentales:

  1. Defensa de la Universidad Pública: No solo como una herramienta de ascenso individual, sino como un instrumento de desarrollo nacional colectivo que otorga capacidades científicas y tecnológicas propias.
  2. Soberanía Tecnológica: Defender organismos como el INVAP, el INTI y las capacidades en energía nuclear y tecnología satelital, áreas donde Argentina es líder regional.
  3. Integración Regional: Buscar la unidad con los países vecinos de Latinoamérica en materia energética, científica y comercial.

Un llamado a la organización política

El cierre de la presentación tuvo un fuerte tinte político. Kicillof llamó a abandonar las discusiones internas de dirigentes para enfocarse en una construcción política amplia que incluya a trabajadores, empresarios, científicos y artistas. “Gobernar es crear trabajo”, concluyó, contraponiendo su propuesta de un camino basado en la producción, la salud y la educación frente a las políticas de privatización y desfinanciamiento del gobierno actual.

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