En una jornada marcada por el diálogo y la exposición de realidades postergadas, el Salón de Comisiones “Mabel Barrile” fue escenario este martes de una reunión ampliada fundamental para el futuro de los carnavales goyanos. La Comisión de Cultura del Honorable Concejo Deliberante, presidida por la concejal Susana Quiroz e integrada por Mónica Cortinovis (secretaria), Marcos González, Oscar Ferrero y Gabriela Refojos, recibió a los representantes de las comparsas locales para debatir dos proyectos clave: la creación de un reglamento oficial por ordenanza y la conformación de un ente coordinador o comisión de festejos populares.
Hacia una reglamentación necesaria Actualmente, el carnaval de Goya se rige bajo una modalidad de “usos y costumbres”, careciendo de una estructura legal formal sancionada por el Concejo. Según explicaron los ediles, la intención es transformar el reglamento que hoy se aplica “de facto” en una normativa que brinde seguridad jurídica y previsibilidad. “Queremos darles un marco para que quede legalmente constituido por ordenanza, que es lo que tendría que ser hace mucho”, señalaron desde la comisión, aclarando que el proyecto busca ser una construcción colaborativa.
La postura de las comparsas: “Prioridad a la Comisión”
Por su parte, los referentes de las instituciones comparseras plantearon una visión distinta sobre las prioridades. Para ellos, la creación de una Comisión de Carnaval (similar a la COMUPE) debe preceder al reglamento. Argumentan que el reglamento es “elástico” y debe adaptarse año a año a las realidades económicas y artísticas, algo que la burocracia legislativa podría dificultar.
“Nuestra prioridad hoy no es establecer el reglamento por ordenanza, sino la reconciliación con el municipio y que puedan escucharnos”, expresaron, denunciando una “grieta” y falta de comunicación con las áreas de Turismo y Modernización.
Una industria de todo el año con números en rojo
Uno de los puntos más álgidos del encuentro fue la situación económica. Los representantes recordaron que el carnaval no son solo cuatro noches, sino un trabajo social y artístico de todo el año que genera empleo en modistas, herreros y talleres. Sin embargo, denunciaron un fuerte déficit financiero: mientras que una banda musical puede costar entre 10 y 25 millones de pesos, el presupuesto municipal otorgado por comparsa ronda los 15 a 18 millones. “El carnaval se paga con venta de pollos”, sentenciaron, subrayando que el año pasado las comparsas sacaron a la calle unos 400 millones de pesos, enfrentando deudas millonarias tras el evento.
Logística y desafíos inmediatos Además de lo presupuestario, se discutieron problemas logísticos críticos:
- Acceso al Corsódromo: Las comparsas pidieron que el predio de Costa Surubí sea declarado oficialmente como corsódromo y que se les dé prioridad de uso para ensayos y armado de carrozas desde meses antes.
- Conflictos por ensayos: Solicitaron mediación ante las denuncias de vecinos por ruidos molestos, proponiendo horarios y sectores específicos para las baterías.
- Transparencia: Pidieron mayor claridad en los números de las licitaciones de cantinas, nieve y entradas.
Próximos pasos
La reunión cerró con el compromiso de los concejales de actuar como nexo y mediadores ante el Ejecutivo Municipal para cerrar la brecha de desconfianza. Se otorgó un plazo de 15 días para que las comparsas analicen los borradores de los proyectos y acerquen sus modificaciones o incluso una propuesta de “proyecto sustitutivo” redactado íntegramente por ellas.
“No tenemos nada cocinado ni negociado”, aseguraron los ediles, buscando llevar tranquilidad a las instituciones que son, en definitiva, las protagonistas de la mayor industria cultural de Goya.