“La situación no da para más”, fue el mensaje que primó entre los asistentes de una asamblea realizada la semana pasada.
En las últimas semanas, el Gobierno dio pasos clave en la aplicación de la reforma laboral. En contraste con el optimismo empresarial, del lado sindical crece el malestar por las convocatorias a rediscutir convenios colectivos y la limitación del ejercicio de huelga, que habilita la ley. Para discutir este escenario, el Consejo Directivo de la CGT se reúne este jueves y podría anunciar nuevas medidas de fuerza en una conferencia de prensa convocada para las 16:30.
Desde hace semanas, distintos sectores gremiales presionan a la Confederación General del Trabajo (CGT) para que tome medidas en contra del avance de la reforma laboral. Tras algunas victorias judiciales, el Gobierno avanzó en la reglamentación de la ley y le dejó poco margen a la central obrera, que insiste en denunciar un escenario de “inseguridad jurídica”.
La semana pasada el triunvirato cegetista recibió a confederaciones de sindicatos del transporte, industria, alimentación y la energía donde abundaron pedidos de medidas de fuerza. “La situación no da para más”, fue el mensaje que primó entre los asistentes. Un comunicado posterior anunció que estaban planeando “un plan de lucha sostenido, escalonado y con capacidad de involucrar al conjunto de organizaciones confederadas”. Para afinar la estrategia, aceleraron reuniones con otros sectores, entre ellas con las dos Centrales de Trabajadores Argentinos (CTA). Salvo algún cambio de último momento, este jueves, en la sede de Azopardo 802, se anunciarían las medidas.
Son varios los sectores que presionan a la CGT para que endurezca su postura contra el Gobierno. Uno de ellos fue el camionero Pablo Moyano: “La CGT tiene que estar al frente. Han tenido tres estrategias, dos les fallaron, que fue ir a la Justicia y hablar con los gobernadores. Queda la calle”. Junto con el Frente de Sindicatos Unidos (Fresu), impulsan más movilizaciones y un paro general de 36 horas.
El triunvirato integrado por Jorge Sola (Seguros), Cristian Jerónimo (Vidrios) y Octavio Argüello (Camioneros) parece coincidir con el análisis de Pablo Moyano y planea volver a la acción directa después de la marcha del 1° de mayo. Con el gobierno no hay diálogo y en la justicia vienen sufriendo revés tras revés. Todos los cuestionamientos a la reforma laboral terminarán en la Corte Suprema, en quién no confían mucho. No abandonarán ese camino, pero piensan reactivar las protestas. El debate es cómo.
Un sector, entre los que se encuentra el de Juan Carlos Schmid (confederación de transporte) propuso en la reunión del miércoles mirar el modelo francés, una estrategia escalonada de conflictos. Con la rediscusión impulsiva de convenios colectivos golpeando las puertas de los gremios, esta estrategia puede ser una manera de enfrentar lo que se viene.
La opción “francesa” está prendiendo en la CGT. Creen que podría ser una alternativa interesante para retomar la iniciativa. Consistiría en un conflicto escalado, donde se vayan turnando los sectores que realizan un paro. Es decir, primero podrían parar los gremios del transporte, otro día los bancarios, luego educación, la energía y así sucesivamente.
Este esquema permitiría mantener un conflicto prolongado, a lo largo de semanas, con un menor desgaste para los sindicatos. Un paro general suele encapsularse en un día y luego la vida cotidiana retoma su ritmo, sin grandes consecuencias. La opción francesa pondría en agenda los reclamos por postergación de salarios y la pérdida de derechos que conlleva la reforma laboral.
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