El gobernador Juan Pablo Valdés confirmó el seguimiento en la costa del Uruguay y coordinó acciones con Nación. En Capital supervisan las 24 horas la obra de avenida Maipú; mientras que en el interior avanzan saneamientos estratégicos en La Palmira y el río Riachuelo.

El impacto progresivo del fenómeno meteorológico “El Niño” encendió todas las alarmas operativas en todo el territorio de la provincia de Corrientes. Frente a la constante crecida del río Uruguay y los pronósticos que anticipan lluvias de gran volumen en la región, la gestión encabezada por el gobernador Juan Pablo Valdés puso en marcha un plan de contingencia integral que abarca desde el saneamiento de grandes cuencas rurales hasta intervenciones viales drásticas en los centros urbanos más densos como Capital.

El escenario hidrológico actual muestra una doble realidad en los grandes cauces provinciales: mientras que el río Paraná mantiene niveles no elevados que permiten amortiguar el drenaje de las precipitaciones locales, la cuenca oriental del río Uruguay experimenta una crecida continua empujada por las constantes precipitaciones en sus tramos superior e intermedio.

“Es una situación que se repite, pero monitoreamos cada lluvia”
Al referirse al panorama en la costa del Uruguay, el gobernador Juan Pablo Valdés enfatizó el trabajo que llevan adelante las cuadrillas técnicas y las áreas de desarrollo social en territorio junto a los jefes comunales:

“La creciente del río Uruguay es una situación que se repite, pero hasta estos niveles vamos a un ritmo relativamente lento. Lo que venimos mirando con mucho cuidado y siguiendo de cerca son las lluvias que siguen cayendo en las cuencas y en cuánto tiempo puede evacuar el río todo este exceso hídrico”, explicó el Mandatario provincial.

En ese marco, Valdés hizo hincapié en la necesidad de unificar criterios operativos en toda la geografía provincial mediante un protocolo unificado de actuación.

“Ese protocolo va a ser distribuido entre todos los intendentes, entre las escuelas cabeceras y los cuarteles de Ejército. Vamos a trabajar con el decreto de emergencia hídrica para agilizar la obtención de permisos y acortar al máximo los plazos de intervención en las zonas sensibles”, confirmó el titular del Ejecutivo provincial.

Capital: tránsito ininterrumpido en avenida Maipú por una importante obra
El punto más complejo del plan de infraestructura urgente se localiza en la ciudad de Corrientes, donde cuadrillas de Vialidad Provincial ejecutan trabajos de readecuación pluvial de gran envergadura sobre la avenida Maipú. Para acelerar el ritmo constructivo y garantizar la seguridad de los operarios, la Provincia dispuso el cierre total del tránsito y la ejecución de tareas en turnos continuos durante las 24 horas.

Consciente de los trastornos que genera la interrupción del tráfico vehicular en una de las arterias más transitadas de Capital, el Gobernador fue categórico al solicitar la colaboración de la ciudadanía.

“Sabemos de las complicaciones viales que esto genera, pero le pedimos paciencia a los vecinos porque se trata de una obra trascendental para la ciudad. Estamos eliminando un cuello de botella histórico generado por el puente anterior que perjudicaba a miles de familias durante tormentas severas. Es una intervención indispensable para evitar inundaciones urbanas de mayor gravedad”, subrayó Valdés.

El esquema de obra diseñado por la Provincia se estructura en dos fases operativas:

Fase 1 (7 a 8 días): rehabilitación y habilitación de la primera calzada para restituir la circulación vehicular de manera parcial.

Fase 2 (15 días): conclusión del conducto aliviador principal y habilitación integral de la avenida en ambos sentidos.

Soluciones de fondo en el interior: La Palmira y el río Riachuelo
En el mapa productivo y rural del interior, la estrategia oficial busca resolver problemas de escurrimiento estructurales que afectan tanto a campos como a cascos urbanos vulnerables.

Una de las intervenciones principales es la obra hídrica de La Palmira, una infraestructura diseñada técnicamente para canalizar el drenaje de una cuenca que abarca 300.000 hectáreas, con un impacto directo en la mitigación de los anegamientos en la zona de San Luis del Palmar.

En paralelo, la Provincia desplegará maquinaria pesada de su propio parque automotor para el acondicionamiento, desmalezamiento y limpieza del cauce del río Riachuelo, replicando el esquema técnico aplicado con éxito en el canal Pirayuí. Este trabajo busca proteger el ecosistema ambiental de la cuenca y beneficiar a los habitantes de Riachuelo, San Luis del Palmar y los departamentos vecinos.

Diálogo federal y coordinación institucional
En el ámbito de la gestión política, Corrientes llevará su agenda de necesidades a la cumbre regional convocada en la provincia de Chaco, de la que participarán gobernadores del Nordeste Argentino (NEA) y la Secretaría General de la Presidencia. El objetivo central será articular el apoyo de las fuerzas de seguridad nacionales y la asistencia de infraestructura para hacer frente a la emergencia climática.

Valdés ponderó la predisposición de las autoridades nacionales en la entrega rápida de las autorizaciones técnicas de impacto ambiental para obras estratégicas como la de La Palmira:

“Agradecemos que Nación haya sido expeditiva con las autorizaciones. Esperamos seguir consolidando este trabajo conjunto y sentirnos acompañados. Sin mezquindades, a diferencia de otras situaciones críticas del pasado donde se miró para otro lado, celebro que nos podamos juntar todas las jurisdicciones para actuar antes de que el agua llegue a las casas”, concluyó el Gobernador.

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