Tras las turbulencias en el Senado el Gobierno tema que se reconfigure su sistema de alianzas con los gobernadores.
El tratamiento de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada dejó una marca indeleble en la relación de la Casa Rosada con buena parte de los mandatarios aliados, y la Casa Rosada teme que derive en una reconfiguración del mapa de alianzas.
El retiro de urgencia del capítulo de extranjerización de tierras, horas antes de la sesión del Senado, generó una catarata de movimientos en los mandatarios que exhibieron “autonomía” a la hora de posicionarse abriendo interrogantes en su vínculo con el Gobierno.
Karina Milei y la Mesa Política buscan minimizar el impacto y apuestan a reanudar las conversaciones sin que las principales iniciativas del oficialismo sufran cambios.
Sin embargo, la presencia de Federico Sturzenegger este martes, en la Mesa Política, fue sintomático.
La comunicación oficial buscó atenuar las tensiones. Pero algunos datos muestran que la tensión estuvo latente. Hubo foto del encuentro, pero el Gobierno decidió no difundirla.
La Rosada busca culpables después de la derrota en el Senado y recalcula su estrategia
Este miércoles, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, estará en la cumbre de gobernadores del Norte Grande. Un gesto que lo muestra al “Colo” como ministro del Interior y con vocación de llevar de cerca el vínculo con mandatarios. El otro vértice de la conversación es la caja que custodia Luis “Toto” Caputo que repartido discrecionalmente a aliados (según denunció Marcela Pagano).
Los casos que la Casa Rosada mira con mayor atención son el de Gustavo Sáenz (Salta), Osvaldo Jaldo (Tucumán), Raúl Jalil (Catamarca) y Rolando Figueroa (Neuquén), que hasta hace pocas semanas figuraban en el círculo de gobernadores dialoguistas con vocación de acuerdo electoral.
También el de Hugo Passalacqua, gobernador de Misiones, quien en medio de la pelea interna con Carlos Rovira deja consecuencias impredecibles.
En el caso de Sáenz, no fue él quien se desmarcó. Sí su senadora, Flavia Royón, quien avisó antes de la votación que no acompañaría la iniciativa. Si bien Sáenz ha mayoritariamente acompañado, en el Gobierno no dejan de advertir que tiene “una terminal” en Sergio Massa.
Otro que se diferenció fue Osvaldo Jaldo, quien además desdobló la elección provincial de la nacional recientemente.
En esa línea otra de las diferencias fue la de Raúl Jalil quien hasta acá jugó siempre cercano a la Casa Rosada (incluso rompió el bloque del peronismo en Diputados), pero que comenzó a mostrar diferenciaciones aunque estaría dispuesto a acompañar la suspensión de las PASO.
También hay ruido con Rolando Figueroa. El neuquino salió con un video a mostrar diferencias por el capítulo de “Ley de Tierras”. Un mensaje para la Casa Rosada pensando en el electorado neuquino.
Figueroa tiene una tensión latente con Mariano Gaido, intendente de la capital. En Casa Rosada ven con buenos ojos el desafío de Gaido a Figueroa, a quien también consideran con buenos vínculos con Massa.
Hoy, ese bloque quedó en una zona gris: siguen negociando gobernabilidad con Nación, pero se instaló una desconfianza que el propio Gobierno deberá administrar de cara a 2027.
Con los números en rojo, se resiente la relación de los gobernadores con Milei
Se trata en concreto de espacios provinciales que han actuado como aliados, pero con Milei lanzado a la reelección comienzan a mostrar diferencias.
También habrá que ver los próximos movimientos de Marcelo Orrego (San Juan) quien fue felicitado por el Gobierno Nacional ante el reciente anuncio de inversiones en infraestructura por parte de la minera Vicuña.
Otro a observar es Ignacio “Nacho” Torres, quien recientemente lanzó un programa de asistencia para morosos. Toda una gestualidad de diferenciación. “En Chubut la usura tiene los días contados”, anunció.
También será importante observar el comportamiento de Claudio Vidal y de Alberto Weretilneck. Ambos patagónicos se quedaron casi sin representación en el Congreso. Vidal tiene un solo diputado sobre 257.
Del otro lado del mapa, la Casa Rosada mantiene su núcleo duro de aliados sin fisuras. Leandro Zdero en Chaco, Alfredo Cornejo en Mendoza, Rogelio Frigerio en Entre Ríos y Jorge Macri en la Ciudad de Buenos Aires continúan siendo, según pudo saber PERFIL, los mandatarios de mayor sintonía con Balcarce 50. El caso de Macri constituye un capítulo especial, dado que la Ciudad es el bastión PRO por excelencia.
Son además los nombres que la mesa política libertaria prioriza a la hora de diagramar acuerdos electorales locales, en un esquema que combina PRO, UCR y sellos provinciales bajo el paraguas de LLA.
Algunos proyectos como el de “zonas frías” pondrán nuevamente a prueba esa alianza. Son temas sensibles, con impacto en tarifas y condonación de deudas a eléctricas.
Es por eso que en las reuniones que Santilli tuvo con legisladores y Daniel González, titular del área, se habló de un decreto o resolución que permita generar un esquema de “zonas cálidas” para las provincias norteñas. Dicha conversación será parte de la cumbre con el Norte Grande. Otros, en cambio, creen que los gobernadores trabajan en un texto de ley.
“Cómo está, el texto no sale” se sinceró una voz oficialista ante este medio. Es por eso que se exploran alternativas en paralelo.
Por ahora, la Casa Rosada buscará retomar la agenda en el Senado con el proyecto de ley de sociedades, una iniciativa de Sturzenegger. Una gestualidad que busca aplicar tensiones con el ala desregulatoria del Gobierno.
Ayer, la Mesa Política le puso plazo a la reforma política. “Tenemos dos meses para abrochar los acuerdos” dijo una voz integrante del dispositivo. A partir de allí, debería acelerarse el tratamiento legislativo.
En el otro extremo, sin margen de diálogo, se ubican los gobernadores identificados con el kirchnerismo más duro: Axel Kicillof (Buenos Aires), Gildo Insfrán (Formosa), Ricardo Quintela (La Rioja) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego).
PERFIL