La comunidad de Goya celebró el 65.º aniversario de la llegada y asunción de su primer obispo, monseñor Alberto Pascual Devoto, recordado como el “Apóstol de los Pobres”. La diócesis fue creada por el papa Juan XXIII el 10 de abril de 1961.
El obispo actual, monseñor Adolfo Canecín, expresó “sentimientos de profunda gratitud” y llamó a los fieles a mantener vivo el legado del primer pastor. Recordó que al llegar a la diócesis, hace 11 años, no traía un proyecto propio, porque sus tres antecesores ya tenían un lema, y que él los unió en una sola frase. Remarcó que “el único criterio de credibilidad es la comunión” y pidió seguir el camino sinodal.
La misa comenzó con la lectura de una carta del obispo emérito, monseñor Ricardo Oscar Faifer, quien sostuvo que la conmemoración compromete a seguir viviendo un proceso de conversión hacia la Iglesia soñada por el Concilio, y expresó el anhelo de una Iglesia sinodal donde todos sean bienvenidos, enviados y anuncien.