La multinacional Mondelez, que produce marcas emblemáticas como Oreo, Terrabusi y Milka, suspendió por 21 días a sus 2.300 empleados de la planta de Pacheco. La empresa anunció que se realizarán tareas de mantenimiento y se otorgarán licencias bajo un acuerdo con el sindicato STIA, aunque fuentes gremiales señalan que la medida responde directamente a una drástica contracción en las ventas y un sobrestock acumulado.
Jorge Penayo, delegado de la empresa con 30 años de antigüedad, afirmó que una situación similar no ocurría desde la crisis de 2001. “La empresa tenía escenarios según las elecciones. Lamentablemente, lo que ellos dicen que eso no sucedió, porque la producción venía en caída”, explicó, atribuyendo el freno al consumo de la clase media, principal compradora de sus productos.
La planta, que también elabora Pepitos, Cadbury y Cerealitas, detendrá su producción hasta el 4 de enero. La empresa insistió en que se trata de una “adecuación operativa” planificada para mantener la sustentabilidad a largo plazo, pero el gremio subraya la preocupación ante la incertidumbre sobre la duración real de la medida y la defensa de los puestos de trabajo.
Este parate en una de las fábricas de alimentos más importantes del país es un síntoma elocuente de la profunda recesión y la caída del consumo masivo, generando alarma tanto en el sector industrial como entre los miles de familias que dependen de su sustento.