La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) expresó su preocupación por el lanzamiento de la “Oficina de Respuesta Oficial”, una usina digital del Gobierno que será utilizada para “desmentir” supuestas “fake news” y operaciones mediáticas. En un comunicado, la entidad advirtió que “el Estado no puede ser el árbitro de la verdad pública” y que existe el riesgo de que este tipo de organismos se conviertan en mecanismos de vigilancia o estigmatización del periodismo.
ADEPA aclaró que su preocupación no radica en la existencia de una oficina de comunicación, sino en la “dinámica acusatoria y estigmatizante que se pretende asignarle”. Consideró que combatir la desinformación es un objetivo legítimo, pero que el Estado es una fuente más de información, no el juez último de lo que es verdadero o falso.
La organización argumentó que “el mejor antídoto contra la desinformación no es la ‘verdad oficial’, sino un ecosistema plural de medios libres, profesionales e independientes”. En ese sentido, sostuvo que son las propias personas, en un ambiente de información abierto y diverso, quienes tienen la capacidad de contrastar fuentes y formarse una opinión.
La Oficina se presentó este jueves en la red social X con un perfil confrontativo, definiendo su misión como “desmentir activamente la mentira” y “dejar en evidencia las operaciones de los medios y la casta política”. Aseguró que su método será “combatir la desinformación brindando más información”, diferenciándose de prácticas de censura, y que “la democracia no se fortalece cuando se tolera la mentira, sino cuando se la expone”.