La CGT confirmó la realización de un paro general de 24 horas para el mismo día en que la Cámara de Diputados debata la reforma laboral, y los gremios del transporte ya aseguraron su adhesión masiva a la medida de fuerza. La decisión se tomó de manera urgente tras la aprobación en el Senado de cambios que limitan derechos laborales, y se espera que ese día no haya colectivos, trenes, subtes ni taxis en todo el país.
La Unión Tranviarios Automotor (UTA) confirmó su participación en el paro, disipando las dudas que habían surgido en medidas anteriores. A ellos se suman la Unión Ferroviaria, La Fraternidad, y la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT), que nuclea a Camioneros, pilotos, aeronavegantes y personal de subte, entre otros. El Frente de Sindicatos Unidos (Fresu) también anunció un paro con movilización al Congreso.
El malestar sindical se profundizó por la aprobación del artículo 44 de la reforma, que limita el salario durante licencias por enfermedad no laboral al 50%, con posibilidad de alcanzar el 75% en ciertos casos. Desde la CGT advirtieron que la reforma es “contraria a la Constitución Nacional y a los tratados internacionales”, mientras que el Gobierno analiza modificar el artículo vía decreto reglamentario para destrabar la sanción definitiva de la ley.