A dos meses del cierre de la hilandería Emilio Alal en Goya, el conflicto laboral continúa sin solución. La Justicia dispuso una restricción perimetral de 200 metros alrededor de las viviendas de los propietarios, medida que estará vigente por 180 días y alcanza a unos 12 extrabajadores, incluidos delegados.
Las 260 familias afectadas esperan el pago de indemnizaciones y salarios adeudados, mientras continúan las protestas. Los trabajadores ven la perimetral como un freno a sus reclamos y alegan que se basa en presuntos actos de vandalismo sin pruebas concretas que los vinculen.
La situación, lejos de resolverse, se complica día a día en medio de la incertidumbre económica que viven las familias damnificadas por el cierre de la empresa textil.
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