El gobernador Juan Pablo Valdés confirmó que no habrá aumentos salariales para empleados estatales por el momento, debido a la fuerte caída de la coparticipación federal y una deuda de 250 mil millones de pesos que el Gobierno nacional mantendría con la provincia. “No hay margen para aumentos salariales”, afirmó, recalcando que las finanzas están “equilibradas, pero al límite”, lo que reavivó el conflicto con los gremios, especialmente los docentes a días del inicio de clases.
Esta tensión salarial se da en el marco de una crisis estructural que atraviesa a los 74 municipios correntinos, agravada por la reforma laboral. La reducción del Impuesto a las Ganancias prevista en la reforma implicaría una pérdida estimada de más de $12.400 millones para las comunas, según proyecciones del ex senador Martín Barrionuevo. Capital ($4.318 millones) y Goya ($992 millones) serían las más afectadas.
Según relevamientos, muchas municipalidades se encuentran en cesación de pagos, con balances irregulares y declaraciones de emergencia económica. Se registran casos resonantes como Mburucuyá (desaparición de cheques), Santa Rosa (pérdida de talonarios), Virasoro (emergencia declarada) y Mercedes (denuncias judiciales), exponiendo un entramado municipal debilitado.
La Federación Argentina de Municipios advirtió que la reforma laboral, lejos de generar empleo, aceleraría despidos, precarizaría las relaciones laborales y afectaría la capacidad de las comunas para proveer servicios, en un contexto donde la provincia enfrenta restricciones fiscales severas y un futuro incierto para las finanzas locales.