Hoy se cumple un aniversario que, aunque íntimo en su origen, es fundamental para comprender el patrimonio arquitectónico y social de Goya. Hace exactamente 161 años, el 20 de enero de 1865, el arquitecto e ingeniero italiano Francisco Pinaroli contraía matrimonio en esta ciudad con Ladislada García, una unión que no solo fundó una familia, sino que se convirtió en el cimiento sobre el cual se erigirían dos de los íconos más representativos de la comunidad: la Iglesia Catedral “Nuestra Señora del Rosario” y el Teatro 25 de Mayo (hoy Teatro Municipal).
Pinaroli, nacido en Italia y llegado a la Argentina en pleno siglo XIX, era ya un profesional de renombre. Sin embargo, su arraigo definitivo en Goya y su profundo compromiso con el desarrollo de la ciudad están indisolublemente ligados a este enlace. Al unir su vida con Ladislada García, hija de una familia local, Pinaroli no solo echó raíces personales, sino que integró su talento a las necesidades y aspiraciones de la sociedad goyana.
El arquitecto y su musa: una sociedad pública y privada
Si bien la obra de Pinaroli es vasta y se extendió por todo el país –diseñó la Iglesia Matriz de Corrientes (1870), la Estación Central del Ferrocarril Sud en La Plata, ganó concursos en Buenos Aires y proyectó edificios para la Escuela Naval–, su legado en Goya tiene una marca particular. Aquí, su genio creativo se alió con el activismo social y la fe de su esposa.
Ladislada García no fue una mera espectadora. Como destacan los historiadores José E. Gauto y Rodolfo González Lemos en su trabajo “Vida y obra de los inmigrantes italianos en Goya”, ella fue presidenta de la Sociedad de Beneficencia, tesorera de la Asociación de Educación Católica y patrocinadora clave del Colegio Santa Teresa de Jesús. Su influencia y dedicación sin duda orientaron y apoyaron las grandes obras de beneficio público que emprendió su marido.
La obra cumbre: una Catedral para la comunidad
El proyecto más emblemático de Pinaroli en Goya es, sin duda, la Iglesia Catedral. En 1878 inició su construcción, trabajando junto a los constructores Juan Ferro, Julio Rabuffetti y Pablo Biotti. El templo, de líneas elegantes y sólida construcción, se inauguró parcialmente en agosto de 1884 con una ceremonia de tres días que incluyó misas cantadas, un Te Deum y hasta un bazar a beneficio, según detallan las crónicas de la época publicadas en el periódico “Presencia” de la Iglesia Catedral.
Pinaroli no alcanzó a verla completamente terminada, pues falleció en 1886. Sus restos, como un acto de justo reconocimiento, descansan en el atrio de la misma Catedral que diseñó, marcando para siempre su unión con esta tierra.
Más que un templo: hospital, teatro y progreso
El binomio Pinaroli-García tuvo su correlato en otras obras esenciales. Por encargo de Sinforosa Rolón –vinculada a la pareja–, Pinaroli proyectó y dirigió gratuitamente el Hospital San Juan de Dios, inaugurado en 1890, donando además los planos. A él también se deben el antiguo mercado municipal (en el sitio de la actual terminal), la Pirámide de la Plaza Mitre y, de manera destacada, el Teatro 25 de Mayo, un edificio elogiado por su funcionalidad y excelente acústica, apropiado para el clima local.
Su visión incluso intentó ir más allá, con un ambicioso y no concretado proyecto para un ferrocarril que uniera Goya con Paso de los Libres.
Un legado que perdura
Recordar hoy este aniversario matrimonial es, en esencia, recordar que el desarrollo de una ciudad a menudo se teje con hilos de compromiso personal, amor familiar y talento puesto al servicio de lo común. La unión entre Francisco Pinaroli y Ladislada García fue el núcleo desde el cual surgió una parte fundamental del rostro arquitectónico y del alma institucional de Goya.
Al caminar frente a la Catedral, al disfrutar de una función en el Teatro Municipal o al recordar la historia del hospital, los goyanos de hoy, quizás sin saberlo, están recorriendo las huellas de aquel arquitecto italiano y su esposa local, cuyo pacto de vida, sellado hace 161 años, se transformó en piedra, ladrillo y progreso para toda una comunidad.
Ilustración:
Francisco Pinaroli y Ladislada García, representación artística de una boda en 1865. Imagen generada por IA (DALL•E / OpenAI).
Fuentes consultadas:
- “Apuntes Biográficos de Francisco Pinaroli” de José E. Gauto y Rodolfo González Lemoz (publicado en el periódico “Presencia”, 15/08/1984).
- Mendoza, Ramón Orlando. Arqueología de la literatura correntina II: Goya libro 2. Goya: Damián De Marco, 2020.

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