La sesión del Honorable Concejo Deliberante de Goya terminó este miércoles envuelta en un fuerte conflicto político luego de que los concejales de la oposición abandonaran el recinto denunciando que el oficialismo impuso «comisiones a medida» mediante una votación que, según sostienen, rompe el principio básico de representación proporcional dentro del cuerpo legislativo.
El episodio se produjo durante el tratamiento de la integración de las comisiones permanentes, órganos clave para el funcionamiento parlamentario porque allí se analizan y dictaminan los proyectos antes de llegar al recinto.
La oposición planteó una moción para que todas las comisiones se integren con un criterio de tres concejales del oficialismo y dos de la oposición, esquema que consideran acorde a la práctica parlamentaria y a la lógica de representación política del Concejo. Sin embargo, la mayoría oficialista rechazó esa propuesta y avanzó con una metodología distinta: votar comisión por comisión.
La primera votación encendió el conflicto. La propuesta oficial establecía una integración de cuatro concejales del oficialismo y uno de la oposición.
EL MOMENTO DE QUIEBRE
Ante esa decisión, los concejales opositores dejaron constancia de su voto negativo y reiteraron que el esquema 4-1 vulnera el principio de proporcionalidad política.
Según reconstruyeron fuentes del debate, la oposición sostuvo que «las comisiones no son órganos del oficialismo sino del Concejo», y que una integración tan desigual transforma esos espacios en una instancia meramente formal del bloque mayoritario.
A pesar de las objeciones, el oficialismo mantuvo su posición y continuó votando la integración del resto de las comisiones con el mismo criterio.
Fue entonces cuando se produjo el hecho más significativo de la jornada: los seis concejales opositores se levantaron de sus bancas y abandonaron el recinto.
Antes de retirarse dejaron asentado en actas su rechazo a cada una de las votaciones.
SESIÓN SIN OPOSICIÓN
Tras la salida de los concejales opositores, los ocho ediles del oficialismo continuaron la sesión y completaron la conformación de las comisiones.
Según trascendió, en varias de ellas se dejaron lugares vacantes destinados a la oposición. En cuatro comisiones quedó libre un cargo y en otras tres se reservaron dos espacios para ser ocupados posteriormente por concejales de los bloques minoritarios.
Desde la Presidencia del Concejo se solicitó luego que la oposición comunique por nota los nombres de los concejales que ocuparán esos lugares.
Sin embargo, el conflicto está lejos de cerrarse.
LA RESPUESTA DE LA OPOSICIÓN
Dirigentes opositores anticiparon que presentarán formalmente sus representantes en las comisiones, pero con una estrategia política clara: integrar dos concejales por cada comisión, incluso en aquellas donde el oficialismo dejó solo un lugar disponible.
La jugada busca dejar en evidencia lo que consideran una «distorsión deliberada» en la integración de las comisiones.
«No vamos a convalidar un esquema que rompe el principio de proporcionalidad. Las comisiones deben reflejar la composición política del Concejo», señalaron fuentes opositoras consultadas tras la sesión.
UN CONFLICTO QUE RECIÉN EMPIEZA
El episodio dejó al descubierto una tensión política que probablemente marcará el funcionamiento del Concejo durante los próximos meses.
Las comisiones de Legislación y Economía, consideradas las más influyentes del cuerpo, quedaron bajo fuerte control del oficialismo con el esquema 4-1.
Para la oposición, ese diseño reduce significativamente su capacidad de incidencia en el análisis de proyectos.
El oficialismo, en cambio, sostiene que la mayoría obtenida en el recinto habilita ese tipo de decisiones.
La escena final de la sesión —con las bancas opositoras vacías mientras el oficialismo continuaba votando— dejó una imagen que resume el clima político actual en el Concejo de Goya: un cuerpo legislativo dividido, donde la disputa por el control de las comisiones se transformó en el primer gran choque institucional del año.
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