Esmay advierte sobre la falta de políticas sanitarias en el Presupuesto 2026

La intervención de la psicóloga y secretaria general del Partido Justicialista, Fernanda Esmay, este miércoles fue una de las exposiciones centrales de la audiencia pública convocada para analizar el proyecto de presupuesto y tarifaria del Municipio de Goya para 2026. Su presentación se centró en una revisión técnica y política del esquema proyectado, al que definió como un modelo que “administra pero no transforma”, especialmente por la ausencia de lineamientos claros en materia sanitaria y social.

Esmay planteó que la estructura presupuestaria no solo refleja decisiones técnicas, sino que expresa la concepción política de la gestión municipal. Con un total previsto de $42.718.913.584,49, advirtió que el 86 % se destina a gasto corriente y solo el 14 % a inversión real, un nivel que calificó como insuficiente para impulsar cambios estructurales en áreas sensibles.

PREDOMINIO DEL GASTO CORRIENTE

La secretaria general del PJ subrayó que el presupuesto exhibe una marcada concentración en el sostenimiento administrativo. Si bien esta distribución garantiza continuidad operativa, reduce la capacidad del municipio para desarrollar iniciativas estratégicas de infraestructura y servicios.

Según su análisis, esta orientación consolida un esquema donde las áreas sociales quedan reducidas a un rol meramente asistencial, sin herramientas para modificar las condiciones de fondo que originan la demanda ciudadana.

DÉFICIT EN POLÍTICAS DE SALUD

Uno de los puntos más destacados de su intervención fue la evaluación del área sanitaria. Esmay señaló que la Secretaría de Desarrollo Humano y Promoción Social apenas cuenta con un 1 % de su presupuesto destinado a gasto de capital, lo que excluye obras, equipamiento, ampliación de centros de atención o programas formales de prevención.

Indicó además la falta de vinculación entre ingresos específicos —como los provenientes del Plan Nacer— y erogaciones orientadas a la atención primaria o a estrategias sanitarias. Este vacío, remarcó, no es solo administrativo sino político, ya que un municipio que no invierte en salud queda limitado a administrar urgencias sin capacidad de reducir desigualdades.

CONCENTRACIÓN DE LA INVERSIÓN EN OBRAS PÚBLICAS

La exposición también puntualizó que la Secretaría de Obras y Servicios Públicos concentra el 26,6 % del presupuesto total y absorbe la mayor parte de la inversión real. Esta asimetría genera, según Esmay, un desequilibrio interno donde solo un área tiene capacidad de transformación material, mientras que el resto queda relegado a funciones operativas.

DEBILIDADES EN TRANSPARENCIA

Esmay cuestionó la baja especificidad en la descripción de programas y la ausencia de metas e indicadores. Esta falta de trazabilidad dificulta el control ciudadano y limita la planificación de políticas basadas en evidencia. Entre los ejemplos mencionó transferencias de más de $390 millones a instituciones no identificadas públicamente.

PROPUESTAS PRESENTADAS

Durante su exposición, la dirigente planteó una serie de recomendaciones estratégicas. Entre ellas, elevar la inversión de capital al 20–22 %, redefinir prioridades en salud, avanzar en digitalización administrativa, auditar servicios contratados y mejorar la capacidad de seguimiento físico-financiero. También propuso crear un registro público de ayudas sociales y publicar el presupuesto en lenguaje ciudadano.

Cerró su intervención señalando que el presupuesto 2026 evidencia “la ausencia total de una política sanitaria municipal formalmente definida”. Aun así, consideró que existen márgenes de acción incluso sin modificar partidas: ordenar la demanda social, protocolizar articulaciones con la Provincia y actualizar la estrategia de Atención Primaria de la Salud. Su planteo apuntó a fortalecer la gestión pública desde un enfoque integral, con el objetivo de mejorar la calidad de vida y reducir brechas estructurales en la ciudad.

2 comentarios en “Esmay advierte sobre la falta de políticas sanitarias en el Presupuesto 2026”

  1. He leído el análisis y me resulta preocupante la situación de la salud mental en Goya, el aumento explosivo del consumo problemático que desencadena problemas en distintas dimensiones, en lo individual es la destrucción del presente y el futuro de PERSONAS que no tienen una contención profesional que priorice al individuo y no al gasto que, además es muy insuficiente. En lo familiar y en lo social, destrucción de las fuentes de ingresos, también insuficientes, destrucción de los lazos afectivos. Alarmante crecimiento de suicidios, todo eso no se soluciona con una aspirina, requiere de políticas integrales e integradas a todas las dimensiones del problema. Solo puede comenzar a revertirse con políticas públicas desde nuestro Municipio que, sabemos las limitaciones financieras por las que atraviesa, pero justamente es por eso que debe convocarse la participación urgente de la comunidad, sin distinciones de banderías, solo pensar en el bien común.

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