La comunidad del barrio Juan XXIII de Goya amaneció consternada este sábado tras descubrir un insólito robo en la capilla del sector. Delincuentes utilizaron un método poco convencional para ingresar al recinto religioso: accedieron corriendo la loza que cubre la salida de humo de la barbacoa o parrilla, utilizando la chimenea como vía de acceso al interior del edificio.
Una vez dentro, los malhechores sustrajeron diversos elementos, entre ellos un tubo de gas, varios utensilios de cocina y un bafle. La modalidad delictiva llamó poderosamente la atención, ya que los delincuentes habrían utilizado un alargue eléctrico para poder izar el tubo de gas por el angosto conducto por el que ingresaron, logrando así concretar el ilícito y huir del lugar.
El hecho ha generado una profunda indignación entre los vecinos y los feligreses, no solo por el valor material de lo sustraído, sino por la falta de respeto hacia un espacio que es fundamental para la comunidad. La capilla representa un lugar de encuentro, fe y contención para el barrio, por lo que este acto ha sido recibido con un fuerte rechazo por parte de todos los goyanos.
Las autoridades ya se encuentran investigando el suceso para dar con los responsables de este robo que ha vulnerado la tranquilidad de un espacio sagrado y querido por el barrio Juan XXIII.