Consejos para reducir el estrés y ansiedad generados por la pandemia

Una alimentación sana, realizar actividad física y meditar son algunas de las recomendaciones. Desde finales de diciembre que está conviviendo con nosotros el coronavirus. El COVID-19 nos forzó a cambiar de hábitos; nuestras vidas se modificaron abruptamente de un día para el otro. En el mundo se decretaron cuarentenas obligatorias para reducir la cantidad de casos y así evitar los colapsos sanitarios, y eso influyó en la salud mental de las personas.

La ansiedad y el miedo son los ingredientes que aparecieron con esta pandemia, la detección a tiempo y el poder convivir haciendo la mejor receta con ellas es la clave para que el estrés no se haga crónico y pase a nuestro cuerpo.

Para el psicoanalista Ricardo Antonowicz (MN 11556), el estrés es una preparación normal del cuerpo para responder ante una emergencia. Es una respuesta defensiva normal pero si esa reacción -que implica secreción de adrenalina entre otras cosas- se prolonga en el tiempo, puede convertirse en causa de enfermedad. “Hoy estamos verdaderamente muy exigidos por esta pandemia. Por eso en primer lugar debemos organizarnos. Para contrarrestar estos efectos nocivos, debemos hacer actividad física, alimentarnos saludablemente y respirar profundamente. La relajación física y mental es una herramienta eficaz para reducir la tensión También debemos administrar nuestro tiempo, no sobrecargarnos de actividades”, recomienda.

Por otro lado, nuestros hábitos alimenticios también se vieron afectados. “La ansiedad no la provoca la comida. La ansiedad está en nuestra vida, por uno o varios motivos. La comida sólo está aliviando esa ansiedad y no es el verdadero problema, es la mejor solución que has encontrado, pero lamentablemente no es momentánea”, explicó a Infobae María de los Ángeles Sánchez Calvin (MN 121757), especialista en Nutrición y experta en Psiconutrición.

Uno de los consejos para reducir el estrés y la ansiedad que recomienda la especialista es “evitar el todo o nada, que conduce casi irremediablemente al atracón y al seguir en el circulo vicioso de las dietas. No consideres que hay alimentos prohibidos o permitidos. Escuchá a tu cuerpo y así será mucho más fácil que puedas comer la cantidad que realmente deseas. Con flexibilidad, no desde el “todo o nada”; sino desde “un poco, desde la porción justa” desde el respeto de tu salud física y mental”.

 

Por otra parte, sugiere nutrir los hábitos y re organizar las comidas. “Planificar las compras, la alacena, heladera y frezar. Organizar los horarios de trabajo, familia, relax y crear un ritual de autocuidado, a veces un aroma, una vela, una ducha con más tiempo bajo el agua, logra relajarnos y conectarnos con nosotros mismos”.

La nutricionista Agustina Murcho recomienda no saltear comidas y tratar de mantener una rutina diaria de comidas para evitar los atracones. “Hacer 4 comidas bien completas, tratando de cocinar lo justo, donde haya vegetales, proteínas, hidratos y grasas saludables; y si no tenemos algo y no podemos comprar, a no desesperar. Comer lo que se puede midiendo porción”.

Sobre la subida de peso, la especialista dijo que estando en cuarentena que es normal. “Es una situación que nos excede a todos. Hay que pensar que esto va a pasar, vamos a volver a la rutina y el cuerpo se vuelve a acomodar. ¡No atormentarse ni obsesionarse!. Esto agregar más estrés a la situación todavía”.

Desde El Arte de Vivir, la experta Beatriz Goyoaga también comparte otros consejos como la respiración consciente, una meditación diaria y el ejercicio físico para incorporar a las rutinas de todos los días y así poder disminuir estos trastornos causados por la pandemia.

- Respiración consciente

Esta práctica ayuda a elevar nuestra energía. La respiración consciente trabaja sobre la raíz de las emociones como la depresión, la angustia y ansiedad, eliminando su causa. Tomarse entre 4 y 10 minutos para concientizar nuestra respiración, inhalando lentamente por nariz y exhalando por la boca ayuda a reducir el cortisol, hormona del estrés que incrementa con las preocupaciones, impactando positivamente en nuestro estado de ánimo.

- Meditación diaria para aumentar la energía

 

Meditar es relajarse. No se trata de concentrarnos en algo, sino dejar ir y traer quietud a la mente. La meditación lleva el patrón de ondas cerebrales a un estado que promueve la curación, donde la mente se vuelve fresca, sutil y agradable, limpiándose y calmando las emociones negativas. Esta práctica disminuye la ansiedad, aumenta la creatividad y la sensación de felicidad, y nos permite ganar claridad y paz mental. Además, se estima que 20 minutos de meditación profunda equivalen a 3 horas de sueño.

- Ayudar a otros

Las acciones desinteresadas también cooperan para elevar la energía, generando esa sensación de placer que nos da en el cuerpo y en la mente. Por eso, colaborar con aquellas personas que no están pasándola bien en este contexto es un excelente remedio para nuestros malos pensamientos. Preparar un plato de comida y compartirlo con alguien que lo necesite, hacerle las compras a algún vecino que este incapacitado o donar objetos que uno no utilice para gente carenciada también pueden producir un poderoso efecto positivo en nuestra mente.

- Actividad física

 

En muchos casos, la disminución de irrigación sanguínea al cerebro nos produce sensaciones negativas y malos pensamientos. Hacer actividad física regularmente mejora la autoestima y la sensación de bienestar, reduciendo los síntomas de depresión y ansiedad.

En este sentido, 20 minutos de ejercicio o de yoga desde casa incrementan las endorfinas, hormonas que nos producen felicidad. La avanzada edad u otros atenuantes físicos no son una excusa, ya que actividades como caminar también producen este efecto.

 

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