Sofía Zámolo y su lucha por convertirse en mamá

Después de unos cuatro primeros meses “muy bravos”, en los que las náuseas y vómitos la mantuvieron en cama durante días, Sofía Zámolo (37) -tapa de CARAS de esta semana- transita la semana 32 de su embarazo lejos de aquellos malestares, pero con los cambios que genera una panza que no deja de crecer.

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“Me siento mejor, aunque empieza el momento en el que ya duermo de costado y la panza me empieza a molestar. La beba ya pesa 2,100 Kg”, asegura la modelo y conductora de Multitalent Agency, quien tiene fecha de parto para el 30 de octubre en el Sanatorio Otamendi.

“Al principio, además de las náuseas y vómitos, no podía oler nada, todo me descomponía… Tuve que tomar medicación y no me hacía efecto, me sentía pésimo. Pero mi marido pudo estar al lado mío y eso fue, dentro de todo, lo único positivo que trajo la pandemia”, reconoce Sofía. Siempre quiso ser mamá aunque, “Por ahí antes no había encontrado el momento ni la persona con quien hacerlo… Recién fue en el último tiempo de la relación que decidimos tener hijos”, admite Zámolo, quien se casó hace tres años y medio con José Félix Uriburu (40), tras otros tres de noviazgo.

 El difícil camino de Sofía Zámolo para quedar embarazada

“Buscar un hijo no es un camino tan fácil. Uno cree que empieza y enseguida va a llegar y de repente te llevás la sorpresa de que no es así, que no es ni tan rápido, ni tan fácil. Hay cosas que uno cree que puede planear en la vida pero que las termina decidiendo Dios. A nosotros nos tocó un camino más largo. Te empezás a someter a estudios, súper invasivos, dolorosos y con los que no la pasas bien. Realmente hay que entender que uno no empezó a buscar un hijo a los 20 años. Después de los 35 es otra edad y yo empecé a buscarlo más o menos en ese momento”, detalla Sofía sobre su lucha por quedar embarazada. “Vas a médicos y de repente escuchás cosas que te asustan, te empezás a llenar de información que no es buena. Y el quedarse embarazada es algo natural de la vida. Entonces hay que soltar el control... Porque a la hora de un hijo no es igual”, dice.

“Lo que te empieza a pasar cuando buscás y no llega es que es duele, porque las reuniones y las conversaciones de amigos y la familia empiezan a girar en torno a los hijos, los embarazos, los bebés; prevalece ese tema y duele. Y es así porque te gustaría poder ser parte. A nosotros, que no teníamos hijos, nos preguntaban: ¨ ¿Ustedes para cuándo?, ¿Mo les gustaría tener hijos? o ¿Por qué no se apuran?¨ Y eso,  nos empezaba a afectar”, confiesa Sofía.

Y sobre el duro proceso que transitó antes de concebir, revela: “Sufrí en silencio y pasé momentos de angustia y dolor hasta quedar embarazada. Te agarra incertidumbre, miedo, algo que no es bueno porque te paraliza y frena. Todo el estrés que te genera el no quedar embarazada aumenta todavía más estrés… Es un círculo vicioso. Uno no se relaja con el tema y quiere controlarlo y es peor. Hasta que en un momento decidí relajarme un poco. También consulté con médicos y me recomendaron que tome vitaminas naturales. Ese era el primer paso, porque después vienen todos los otros, como los tratamientos y las estimulaciones (ováricas). Algo para lo que estaba dispuesta. Pero me encomendé a la Virgen de la Medalla Milagrosa, en la que creo y a quien rezo mucho. Fue como decirle, ¨Lo dejo en sus manos”. Y que sea cuando tenga que ser. Y no voy a pedírselo, ni a esperarlo más…¨ Los viajes por trabajo y el estar distanciados, explica la modelo, también volvían más complicada la búsqueda de la pareja.

“Está bueno saber, porque nadie te lo dice, que el estrés afecta la ovulación. Está comprobado y por estudios de universidades de prestigio del mundo, como la de Harvard. Por eso una de las cosas que me recomendaron e hice fue acupuntura. Estuve durante un año haciendo acupuntura con Marcela Beltramo. No suspendía jamás mis turnos, pase lo que pase, yo iba y me descargaba, le contaba mis miedos, lo que me afectaba… ¡Vivimos tan a mil! Hoy por hoy la mujer tiene muchas exigencias y responsabilidades, como la de, además de todo, que su cuerpo tenga que estar tranquilo para conectar con la maternidad. Cuando estás toda la vida diciéndole no quiero quedar embarazada, ya sea por el trabajo, porque no se tiene la pareja indicada, por lo que sea. Por eso agradezco el apoyo de mi equipo incondicional de Multitalent: Paul y Willy Garcia Navarro y Lore Silvera”, reflexiona Zámolo sobre todo lo que rodea e implica la concepción de un hijo.

Y agrega: “También hay información que no es positiva. A veces y sin intención, un médico por querer darnos información nos puede lastimar. Por eso, y es algo que yo siempre digo, cuando te digan que no tenés una reserva ovárica muy alta, mi respuesta es que con un óvulo se hace un bebé. Hay que tener fe. Ya sea en la virgen o si sos budista, no importa la religión. Hay que creer en algo.  La mujer tiene muchas presiones y ser madre no tiene que ser otra. La maternidad no tiene que ser un mandato, ni una necesidad. Hay que ser paciente, tener tolerancia. Son caminos difíciles. Me dolió, lloré, me sometí a estudios muy dolorosos y también a la mirada ajena, porque la gente se mete mucho en la vida del otro y eso es dañino. Pero también me pasó que al compartir mi historia (a través de Instagram y las redes)  me llegaron comentarios de mujeres muy positivos que pasan y han pasado por lo mismo que yo. Encontré empatía y contención en sus historias.”

Los preparativos para cumplir su sueño de ser mamá 

Sofìa admite que los malestares de los primeros meses no le permitieron “conectar” tanto con su estado. Algo que llegó junto con el alivio en el cuarto mes de gestación. “Cuando la beba se empezó a mover, en el quinto mes, me conecté mas. Además, durante el primer tiempo no nos hicimos muchas ecografías por la pandemia. Nos cuidamos mucho y no vimos a nadie, más que al obstetra y a nuestros padres, que también son de riesgo”, dice. Y sobre su evolución emocional, afirma: “Hoy tengo una mirada más amorosa de todo, me pasa eso y no es una postura. Se viene algo maravilloso, que es un momento único. Entonces te nace el amor, desde el alma. Si bien yo soy re cariñosa y dulce, me siento aún más tolerante.”

Con su hogar en refacción, Sofía Zámolo explica que todavía no terminó de armar el cuarto de su beba, cuyo nombre aùn no fue elegido, pese a que Emilia era un gran candidato. “No he planificado nada porque no tengo idea cómo seré como mamá. No es que digo que voy a hacer colecho y voy a tenerlo en el cuarto 8 meses, como tampoco que no va dormir en mi cuarto. Eso dependerá del bebé y de cómo me sienta yo como mamá, creo que son cosas que se ven en el momento. Porque como dije, antes yo planeaba y la vida me sorprendía. Entonces prefiero que se dé como deba darse”, reconoce. “Lo que sí tengo decidido es que voy a preservar las células madres del cordón umbilical”, agrega.

   —¿Cómo imagina a su esposo como papá?

   —Con José nos conocemos desde que él tenía 16 y yo 13. Es súper dulce con los chicos y le encantan. Con sus sobrinos siempre fue súper dedicado y de divertirse. Y ahora con el embarazo lo veo muy conectado. Cada mañana cuando se levanta saluda a la panza. Lo veo más dulce de lo que es, muy pendiente de mí, así como lo estuvo durante mis cuatro meses de nauseas y vómitos en la cama. Un momento en el que tuvo que ocuparse de cocinar, de limpiar la casa, de todo. Pero bueno, así son los hijos, vienen a marcarnos el camino.

   —¿Cómo se prepara para el parto?

    —Yo me siento súper cómoda con cómo estoy llevando este proceso. Me informé sobre temas como el parto humanizado y todo será de la mejor forma y siempre pensando en la salud de mi beba, porque ella es la prioridad. Pero la realidad es que el parto es algo fisiológico y natural. Yo hablé de todo con mi obstetra y me saqué las dudas, así es que estoy tranquila aunque no falta nada. Hoy celebro el amor y siento ansiedad por conocerle la carita a mi hija, tenerla en mis brazos y saber cómo voy a ser finalmente como mamá.

Fuente: Caras

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