44º aniversario del secuestro y desaparición de Élida Goyeneche, una joven madre.

Así te conocimos cuando en un periódico de esa época burlando la censura, salió una noticia que decía: “SECUESTRAN A JOVEN MADRE”… Los chacales no tuvieron piedad ni siquiera por ser una joven madre, te llevaron con tus hijos, en tu propio auto desde la colonia de vacaciones del Club Doña Goya en la tarde del 12 de enero de 1978.

Pleno verano, cuando el sol alumbra tan fuerte que ciega la vista, y por eso quizás nadie vio nada, aunque fue a la vista de todos. Tu madre Pepita que había bajado un momento del vehículo, gritó pidiendo auxilio, sólo uno de los presentes la escuchó y la ayudó.

Más tarde, en un camino cercano, oculto por los árboles, detrás del Regimiento, una vecina encontró a tus niños llorando dentro del vehículo. De vos nunca más se supo, aunque tus padres removieron cielo y tierra buscándote, el silencio, el miedo, la impunidad fueron las únicas respuestas y murieron sin encontrarte.

En el Juicio de la Causa Goya, a través de los testimonios de tu hermana Bety y del Doctor Degregorio, pudimos saber de tus ideales, que partiste de esta ciudad rumbo a Corrientes para estudiar Medicina ni bien egresaste de la Escuela Normal.

Supimos que soñabas con ser monja… Con ir a ayudar a los niños del África… ¡Cuántos sueños y anhelos comunes a la juventud de esa época! Queríamos cambiar el mundo. No importaban los títulos, honores o cargos, lo que importaba era el puesto de lucha. Y así lo descubriste y entendiste.

Que los niños necesitados de salud, educación, alimento también estaban acá, cerca nuestro, sólo que como suele ocurrir, la sociedad no los ve, los medios de comunicación y las autoridades responsables del bienestar general tampoco. Pero vos, tu compañero, Pedro y muchos más, sí pudimos descubrirlos y nos dolía.

Pero también descubrimos que para remediar tantos males, el cambio debía ser de raíz,        y nos comprometimos en una lucha profunda que ambicionaba cambiar las estructuras sociales y políticas. Toda una generación se lanzó a las calles, a los barrios, a los sindicatos, a la política, y ante la falta de salidas viables, también a la lucha armada, ya que nuestro país venía de casi veinte años de golpes militares.

Por eso tus sueños se unieron con los de miles más y comenzaron a crecer. Resultaba peligroso para el sistema reinante TANTA FUERZA JUVENIL EN MARCHA. Planearon detalladamente el golpe, se instaló la dictadura y se desató la feroz represión. Los chacales no perdonaron. Pretendieron borrarnos de la faz de la tierra. Pero muchos sobrevivimos y cumpliendo una misión impostergable aquí estamos hoy, junto a tus hijos y nuestros hijos, para revindicar tus sueños, los de tu esposo Pedro, muerto en Paraná, y nuestros sueños de seguir trabajando y luchando cada día para que en esta sociedad todos los niños tengan alimento, salud, educación y las familias: el trabajo, la vivienda y la vida dignas. Para que nuestra patria y Latinomérica dejen de ser colonia hoy seamos libres como soñaron nuestros próceres.

Por eso hoy, ÉLIDA, te decimos: ¡PRESENTE!

TU LUCHA, NUESTRA LUCHA, NO HA SIDO EN VANO Y NUESTROS SUEÑOS SERÁN REALIDAD.

GOYA, CORRIENTES, 12 DE ENERO DE 2022. COMISION DIRECTIVA DE MEDEHS.

0
0
0
s2sdefault