Editorial de la semana: “Y la rueda sigue girando…”

Un filósofo popular, “en rueda de sabiondos y suicidas”, decía: “el mundo co·e una rueda. Hoy estamos aquí y mañana estamos aquí” y señalaba alternativamente el sector superior y su opuesto en la imaginada  circular figura geométrica. | InfoGoya

ATE

Por si alguien tiene dudas de la veracidad del aserto, citamos en primer lugar la noticia dada por AICA (La Agencia de noticias de la Iglesia Católica en Argentina). Textual: “Con motivo de la próxima beatificación de Mons. Enrique Angelelli, los sacerdotes Carlos Murias y Gabriel Longueville y el laico Wenceslao Pedernera, los obispos argentinos enviaron una carta al Administrador diocesano de La Rioja, presbítero Roberto Enrique Queirolo. Dicha carta se dio a conocer en el marco de la 180 reunión de la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Argentina culminada en la víspera en Buenos Aires.” Tras expresar su alegría por la “inminente beatificación de LOS MÁRTIRES RIOJANOS” adhieren plenamente al proceso canónico que “CONCLUYÓ CON LA DECLARACIÓN DEL MARTIRIO DE ESTOS HERMANOS NUESTROS”.

Y afirman rotundamente los obispos argentinos: “Hoy necesitamos estos modelos de personas que saben darlo todo en la lucha por los derechos de los más desprotegidos y al mismo tiempo son capaces de promover la comunión y la paz”. Claro como el agua.

Para quienes no recuerdan el martirio que mencionan los prelados, ocurrió durante la Dictadura nefasta que asesinaba y/o desaparecía personas que se dedicaban a promover “los derechos de los más desprotegidos”. La Iglesia aportó sacerdotes, religiosas y laicos comprometidos tanto impulsados por su religiosidad como por sus convicciones democráticas en paz y comunión de justicia y equidad. También fueron sacrificados jóvenes y estudiantes con argumentos infames y en plena orgía de sangre y garrote, Y aunque los hechos son innegables, los asesinos los negaban una y una vez, ocultándolos sin ningún escrúpulo.

Y hoy el presente, en giro que pareciera inverosímil nos vuelve a enfrentar con hechos idénticos aunque se registren algunos cambios de escenografía. Hoy quienes osen enfrentar al stablismen y al status quo tienen, como Angelelli y sus hermanos de renunciamiento, un solo final, el martirio. Si pudiera hablar SANTIAGO MALDONADO LO ATESTIGUARÍA. Desde su dolor sin término, Milagro Salas lo grita a los cuatro vientos y el eco de su reclamo lacerante rebota en los foros de justicia internacionales. Pero a los oídos sordos de sus verdugos no llega ninguna de esas voces que reclaman justicia y humanidad. Jueces venales como entonces cuando las muertes ocurrían en los solitarios caminos riojanos y otras en las aguas del río acomodan su silencio o sus fallos a la conveniencia y dictados de funcionarios que parecieran émulos de los siervos de los poderosos. Los detentadores del poder concentrado renovaron sus simulaciones y falsías adecuándolos a los nuevos tiempos e inventadas acusaciones sin pruebas difaman con impunidad y apoyos mediáticos bien pagos, encarcelan y excepcionalmente, cuando les gana la impaciencia, disponen de fuerzas de seguridad dispuestas a dar el golpe final. Un estado de situación muy similar a la terrible dictadura a la que no se quiere volver y gracias a la complicidad de muchos sobre los cuales va caer el peso de la historia. Todo debidamente camuflado de honestidad y corrección republicanas.

Este paisaje casi apocalíptico a algunos podrá parecerle irreal y lejano. Una ilusión óptica muy tremendista. Si se analiza nuestro entorno no cabe lugar a engaños ni confusiones. La inflación, los sueldos y empleos caídos y como la tortura china, gota a gota nos cae la merma del poder adquisitivo que castiga a las familias, a los jubilados y según las últimas mediciones, más que a nadie a los jóvenes. Menos salud, menos educación, menos esperanzas, menos futuro. Y la ya tristemente famosa “sintonía” que somete a Goya con los despidos impunes en la Municipalidad o reducción de categorías y haberes, la liquidación de la Agricultura Familiar, negación y olvido de obra pública fundamental. Como testimonio y para citar un caso, las defensas que impiden que el río se lleve la ribera del Riacho con viviendas, predios y, mucho más grave, con la gente que la habita.

Los medios amigos consecuentes con las pautas establecidas, repitieron hasta el hartazgo lo dicho en Santa Lucía por prominentes miembros de la membrecía vitalicia en la provincia: “Siempre está primero la bandera de Corrientes”. Y justificaban en ello el repetido triunfo del “equipo”. Lejos de hacer mención de soportes pecuniarios y sus ordalías de derrames como ocurrió en la última elección. Pero está bien, si están contentos que lo disfruten. Pero sería bueno que como goyanos alguna vez levanten la Bandera de Goya. Por lo menos como reparación ya que estuvo oculta cuando se anunció el Plan Belgrano y tuvimos un compoblano integrando el gabinete provincial y seguimos contando con calificados representantes en la Legislatura provincial. Y si saben algo del gasoducto manden noticias. Si son buenas, también nosotros, goyanos y correntinos, estaremos contentos.

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