Corrientes y el feudalismo aggiornado

Política | Con las elecciones a la vista el cruzamiento de información, opiniones,  acusaciones, controversias, afirmaciones, negaciones, ponderaciones, descalificaciones etc. resulta abrumador. Sumado todo a encuestas, comentarios periodísticos e intromisiones oficiosas de toda índole, llega el ciudadano, y más el votante, a perder la brújula y sentirse totalmente desorientado. No obstante, en Corrientes una cosa queda  clara..: continuismo o cambio. O siquiera, atisbos de cambio. | InfoGoya

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El statu quo en nuestra provincia se afirma en una super estructura conservadora que viene desde antes del 25 de Mayo de 1810 y que se cimentó  con el paso de los lustros y en más de dos siglos. Basta con repasar la historia para corroborarlo. Solamente en dos breves períodos de gobierno, los de Piragine Niveiro, del MID; y Julio Romero, justicialista, significaron intentos de correr la pesada lápida del quedantismo afirmado en sistemas políticos perimidos en el tiempo. Esa especie de absolutismo “democrático” pareció conmoverse con la llegada de aire fresco que se anunció con la llegada del nuevo siglo. Quien puede olvidar el abrazo en el Club de Regatas de Néstor Kirchner y Ricardo Colombi  cuando el Presidente  justicialista vino a rescatar al gobernador radical de la ciénaga de deudas, particularmente con la educación y sus mentores los docentes correntinos, con el marco de festejos de todos quienes entendieron que por fin Corrientes comenzaba a andar al ritmo de los tiempos actuales.

Y comenzó para el sufrido pueblo del interior profundo de la Corrientes milenaria una nueva era. Suponían todos, o casi todos, que viviríamos un nuevo tiempo. De crecimiento y bienestar  y superando  el círculo cerrado de  privilegios y prebendas.  Fue en cambio el inicio de la era del Colombismo.  Y todos la estamos sosteniendo aun, maguer  que algunos rostros emblemáticos de esa especie de culto prehistórico, parecieran haberse desdibujado no obstante su presencia entre bambalinas. Y lo que no se pierde es  el propósito de avanzar en concentrar aun más poder. Lo evidencia el claro sometimiento de los poderes del estado por parte del Ejecutivo. Hoy la propaganda de campaña del oficialismo en su apetencia de perpetuidad convoca a la mayoría absoluta de la Legislatura con el pretexto de que  acelerará la acción de gobierno  “sin que nadie ponga palos en la rueda”. Raro en el radicalismo que otrora llamaba al debate e intercambio libre de ideas, ahora pregona la uniformidad nada menos donde se elaboran las leyes que hacen posible la democracia.

Y el poder judicial, nombrados sus ministros por el Ejecutivo con acuerdo de  legisladores en su mayoría adictos a este, hace horas nomás causó gran inquietud con su decisión de dejar sin efecto una disposición de la Cámara de Apelaciones en lo Criminal que había resuelto el control judicial obligatorio de toda detención policial y la asistencia letrada obligatoria en el procedimiento contravencional. A tal punto la inquietud que se solicitó la intervención de la Suprema Corte de Justicia de la Nación por parte de los organismos  que habían solicitado la garantía ahora negada por el STJ.

Y si nos venimos a nuestra ciudad, nos encontramos con determinados jueces nombrados a dedo para proceder a imputar a   ex funcionarios que no son del palo del unicato hegemónico. Medida que tiene un tufillo a justicia bonadiana, es decir de desfachatada caradurez, para eliminar adversarios políticos a los cuales se les niega el derecho democrático y constitucional de la participación. Consecuencia del temor a que naufraguen sus maquiavélicos planes y proyectos feudalísticos? O inveterada costumbre de hacer lo que viene en gana  por el albur de tener “la sartén por el mango y el mango también”? Lo ocurrido con Ariel Pereyra y lo que acontece actualmente con Gerardo Bassi y Coquito Raymundi son pruebas palmarias. Cuesta entender y así lo evidenciaron los propios radicales en Parque Norte cuando reclamaban más esencia radical en el caldo nocivo hervido por los que llevan las riendas de Cambiemos. Nocivo para el país, claro está. Dónde la doctrina que sustentó los gobiernos de Irigoyen el primer presidente constitucional destituido por las corporaciones anti pueblo?  Dónde el coraje de Alfonsín que enfrentó a las corporaciones de las élites y de los factores de poder que sojuzgan la libertad y los derechos del pueblo lo que valió tener que dejar el gobierno antes de concluir su mandato por mandato de las mafias financieras? Arguyen estos paladines de la negación del dogma radical, que se horrorizan ante la amenaza  del populismo. Albricias, al fin  nos enseñan estos nostradamus de la política que aquello de que “la Democracia es el gobierno del pueblo por el pueblo” que acuñaran preclaros  pensadores de siglos pasados, y a lo que agregara Sáenz Peña “Y PARA EL PUEBLO,”  es una mera entelequia sin sentido en la Argentina de hoy. Con su vergonzosa defección se aseguraron estos augures del fracaso  un nuevo cobijo a la sombra del poder cipayo de quienes entregan alegremente la Argentina  fagocitada sin misericordia por los actuales conquistadores del mundo. El Alfonsín que admiramos había puestos límites a los politiqueros de boina blanca: Ni Carrió ni Macri. Y dejó su sentencia para la eternidad:”Si la sociedad se derechiza prepárense para perder elecciones” Es decir, antes la derrota electoral que apostatar de los principios y la doctrina. Y con  anterioridad  Balbín, otro ícono del radicalismo, había proclamado que su partido “se quiebra pero no se dobla”.

Triste imagen del radicalismo que se prepara para celebrar como propia la victoria del tradicional adversario a cuyo carro  ató sus banderas miserablemente. La historia juzgará y severamente su prevaricación, más aun, su traición a la causa del pueblo. La causa de  Alem, Irigoyen, Illia y Alfonsín entre otros grandes argentinos.

Y Corrientes sufre debatiéndose con el  mayor índice de pobreza como de indigencia ya que se encolumnó disciplinada y férreamente a los dictados de la política nacional claramente, a su vez, sometida al FMI y a sus patrones de las corporaciones foráneas.

Ante este panorama sólo queda cambiar y decidir obrar en coincidencia con el invariable precepto de que “LA PATRIA ESTÁ PRIMERO”. No caben los intereses de familias y grupos enquistados en Corrientes como en el país para perpetuar privilegios  de pocos.  Basta con repasar los nombres de los candidatos que nos propone el oficialismo tanto en la provincia como en distintos municipios. En la mayoría de los casos son los mismos desde hace veinte años, la era que se nos prometió del cambio y el aire fresco. A las claras,  en Corrientes alguien se equivocó y mudó de carril.  También quede claro, el nuevo tiempo nos aguarda en las urnas y este es el momento. Para que no nos ocurra lo que predecía Julio Miño, el gran poeta sanjavieriño:”EN CAMALOTES DE CONCIENCIAS DORMIDAS NAVEGAN TIGRES DEVORADORES DE PUEBLOS”.

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