Coyuntura política tras las PASO

Columnas | Por Juan Lezcano | «Artículo 3: El banco tiene por finalidad promover, en la medida de sus facultades y en el marco de las políticas establecidas por el gobierno nacional, la estabilidad monetaria, la estabilidad financiera, el empleo y el desarrollo económico con equidad social» cita textual de la carta orgánica del BCRA de nuestro país. | InfoGoya

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Foto: Reuters.

Estamos atravesando una situación de alta complejidad luego de las PASO. La pérdida de credibilidad del Gobierno que encabeza Mauricio Macri supera el 63% sumando a todas las fórmulas que compitieron en estas Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias. La vulnerabilidad del Gobierno en nuestro país hace que la política económica del Poder Ejecutivo tenga, cada vez más, la necesidad de tomar medidas que van en contra de su ideología neoliberal de mercado financiero y de reprimarización de la economía en el sector agropecuario.

Los efectos de esta forma de hacer política llevada adelante por Cambiemos hace algo más de tres años y medio tuvieron varios frentes ideológicos de adversarios. Por un lado intentaron desestructurar por completo el sistema de partidos tradicionales de nuestro país logrando una coalición con amplios sectores de la UCR, sectores liberales; pero su principal foco fue volver al pasado ubicado específicamente hace 70 años, casualmente, con el surgimiento del Partido Justicialista liderado por Juan Domingo Perón. Este objetivo discursivo busca desprestigiar el sistema de partidos nacional, lo cual sugiere un nivel de gravedad que podríamos denominar antipolítico. Pero esto no sorprende a la lógica neoliberal. Los planes de ajuste y de desinversión a la educación, a la salud, la quita de subsidios a los medicamentos para jubilados, fueron otros de los frentes de batalla que tenían como excusa perversa detrás el déficit cero.

El gobierno se pasó los casi 4 años de ejercicio en el poder acusando al exceso de gasto estatal; como si fuera que la funcionalidad del estado no sería la de administrar los recursos entre la ciudadanía, como versa el artículo 3 citado de la carta orgánica del BCRA. 

La defensa de los intereses resultó ser para una minoría, una élite empresarial. Lo grave y lo que empeora la situación es que ni las grandes industriales argentinas depositan su confianza en el gobierno de Macri. Tampoco las principales firmas del país se ven favorecidas, el martes 14/08/2019 cayó la bolsa de valores de Argentina en Wall Street por más de un 30% en la que se vieron perjudicadas empresas como Edenor (-12,70%), Irsa Propiedades (-14,01%) y Loma Negra (-9,55%). Estamos ante una situación sumamente compleja.

Otro de los frentes de estrategia antipolítica fue la campaña en torno a la ‘amenaza populista’, ‘vamos a ser Venezuela’, y tantos otros mitos más que intentaron crear todos los funcionarios de Cambiemos, centrando su discurso en torno a conceptos e ideas con una carga negativa al momento de decir o pronunciar la palabra populismo. La ausencia de definiciones y conceptos vaciaban los argumentos en torno a la construcción del otro como adversario, que resultó ser un adversario virtual. Ni los periodistas de la concentración mediática y corporativa de Clarín, La Nación y el Grupo Perfil, como tampoco los funcionarios del gobierno y personajes del espectáculo satélites de esta producción de odio y mentiras proponían un discurso con una perspectiva a futuro en la que cargaban con la responsabilidad del temor y el miedo al pasado a la forma de gobierno presidencialista. 

El Populismo es una lógica política de canalización de demandas, en la que quienes están encargados de ocupar posiciones estratégicas en la toma de decisiones en política, realizan una lectura de las mismas, para poder efectivizarlas en políticas públicas atendiendo a las necesidades que atraviesan a la población. Pero también articula demandas a través del discurso, canaliza e intenta generar hegemonía entre la sociedad civil y la sociedad política, es decir, el sistema político. Pero ya vamos a tener oportunidad de discutir más sobre este tema.

En Argentina, nuestra democracia funciona con la participación de todos los sectores de la economía; el 75% de lo que se produce se vende a nuestros habitantes; para esto se necesita de una política económica que vuelva a generar una redistribución social de la riqueza y que el sector privado sumado al sector público vuelvan a invertir en la generación de empresas e industrias para la generación de puestos de trabajo y así reactivar la economía. No debemos olvidar que el presidente del BCRA es propuesto por el Presidente de la Nación, no debemos perder de vista que es Macri el encargado y responsable nacional e internacional de que el país tenga una economía equilibrada. La política económica es la base fundamental del Poder Ejecutivo. El panorama es complejo, pero no por eso tenemos que creer que la incertidumbre por las PASO hace fluctuar la bolsa financiera de este capitalismo voraz en el que actúan unos pocos.

El tejido social debe subsistir en estos meses a una corrida financiera que es provocado por el fracaso de una ideología neoliberal de economía financiera y de reprimarización de la economía. Desde el 1° de enero de 2016 al 30 de junio del 2019 se fugaron US$64.894 millones de dólares, deberíamos comenzar a demandar más restricciones a nuestro sistema financiero en el control y salida de divisas debido a que somos nosotros, la ciudadanía, la que tiene que pagar los intereses de la deuda que se contrajo con el FMI.

Tenemos que tener entre todos la fuerza suficiente para contenernos y trabajar para ayudar a quienes estamos siendo más perjudicados con el traslado de la suba del dólar a los precios de la canasta básica de alimentos. Aunque la inflación afecte a todos los sectores de la economía nacional, no debemos dejar que el tejido se resquebraje por completo y genere caos seguido con una pérdida de credibilidad en el sistema político. La política es la que va a volver a  reordenar el desastre monetario que estamos atravesando. 

Se necesita hoy más que nunca de acuerdos intersubjetivos, para eso es necesario volver a sentarnos reunidos alrededor de una mesa, en una plaza, en la calle, en el espacio público, acompañando a los más vulnerables y sosteniéndonos afectivamente entre todos para volver a salir adelante. 

Juan Lezcano 

Estudiante de Lic. en Ciencia Política, UBA - FLACSO.

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