Conocé al locutor goyano que se destaca en la región

GoyanosPorElPaís | Fabián Rodríguez nació en Goya y se formó como Locutor Nacional en el Instituto Superior de Enseñanza Radiofónica (ISER).Trabajó con José Luis Gozalo en los años de furor de la movida tropical, produjo la primera colección musical de la Fiesta del Chamamé y se destaca en la conducción de distintos programas radiales. Descubrí a un goyano que marca tendencia en la región. |  InfoGoya

Nació en Goya, en el Barrio La Rotonda,  como el más chico de 8 hermanos.

De esa primera época de su vida, recuerda: “De mis hermanos mayores aprendí todo. Desde cómo peinarme hasta los valores para la vida. Los juegos que disfrutábamos iban apareciendo, compartimos épocas de balitas, de bicicletas. Gran parte de la infancia la pasé en  Plaza Plácido Martínez o yendo al cine, con el compilado de seis u ocho películas”.

El Jardín Bambi le dejó muy buenos recuerdos, que están protagonizados por las “seños” Stella Maris y Sofía; con las que aún sigue en contacto.

“La formación primaria en la Escuela del Sur también me gustó mucho, fuí un par de años a la tarde y después a la mañana. En esa época descubrí los primeros vínculos de amistad, con los que se arman las primeras salidas, ahí empecé a acercarme a la música. La maestra a cargo de esa materia fue Nely Morando y marcó  toda esa parte de mi vida. Cuando yo estaba en sexto grado falleció mi mamá,  y ella, con su guitarra, me acompañó mucho.  Con los años, me dí cuenta que la música y su presencia fueron sanadoras.”

Su casa paterna era un espacio lleno de música, donde se crecía rodeado de una amplia variedad  de géneros, en la que había folclore,  y también  artistas como Cacho Castaño o Queen.

La formación secundaria  transcurrió en la escuela de Comercio,  donde  descubrió nuevos vínculos y conoció amigos con los que comparte aún hoy.

La música había llegado a su vida para quedarse.  Fue parte de la infancia y protagonista en la adolescencia. 

“Con Alejandro Galarza aprendí los primeros acordes en la guitarra. Unos años después, Peti Cuaranta  me invitó a sumarme a “Feedback”, la banda de música que integré en los 90. Me acuerdo que tocamos en la iglesia La Rotonda y que fuimos a algunos lugares de la provincia”, cuenta.

Sobre cómo la  casualidad lo acercó a su vocación, dice: “Llegué a FM Norte por un amigo, Luis Quírico, que trabajaba ahí. La radio empezaba a gustarme, pero al principio no me despertaba tanto interés. Siempre andaba cerca de la música, intentaba comprar todas las revistas de música que salían. Un día llegó la invitación a leer en ese programa e  imité lo que solía escuchar.  Justo estaba Stella Maris Ginocchi, Mizuqui, que era parte del multimedio. Me tomó un casting y así debuté  en mi primer programa de radio”.

A esa primera experiencia,  le siguió un paso fugaz por Buenos Aires, la vuelta y la inmediata incorporación a FM Espléndida .  El aprendizaje más amplio llegó años después, con su paso a LT6.

“En LT6 recién dimensioné lo que es la radio, la importancia que tiene y el rol que cumple. Ahí aprendí a leer los distintos formatos, aprendí los tiempos de la radio. Tuve grande compañeros como Yiyi Lacava Vilas, Chacho Blanco, Graciela Monti, Carlos Gómez  Muñoz y Miguel Merelo. También descubrí  un amplio mundo musical con José María Sosa y Gio Rojas. Todo le debo a esa emisora, ellos le dieron forma a lo que después sería mi elección definitiva”, asegura.

Con la experiencia a cuestas y la decisión tomada,  se concreta  la primera ida a Buenos Aires: “De ese momento atesoro especialmente un gesto  que tuvo Carlitos López conmigo.  El ya estaba allá y me permitió quedarme en su casa”.

Un año después de ese primer intento, ingresa al Instituto Superior de Enseñanza Radiofónica y se instala en la ciudad de Buenos Aires.

Sobre esos años y su experiencia, cuenta: “Fue una etapa de gran aprendizaje. Trabajaba en –Mundo Bailable-  un boliche de José Luis Gozalo, en esa época muy reconocido en la movida tropical. Gozalo también tenía FM Latina y me convocó para conducir.  De 12 de la noche a 6 de la mañana conducía un programa de cumbia. Desde las 8  y hasta las 12, cursaba en ISER.  Después dormía,  descansaba y volvía a empezar. Cuando iba a Goya, trabajaba en la animación de la comparsa Ara Sunú y seguía en la banda musical  Los Tics.”

Con el título de Locutor Nacional llegó el cierre de una etapa. El nuevo ciclo comenzaría en Goya y lo tendría conduciendo en distintas emisoras hasta que nuevos proyectos lo acercan a la capital de la provincia.

“En el año 2007 me vine Corrientes y ví que había mucho por hacer. Llegué un martes y fui a ver a Natalia Aides, en Sudamericana. Al día siguiente comencé con los móviles de la radio. Después de un tiempo me pareció que no era mí lugar.  Hablé con Natalio y me reubicó en la radio de 21 a 23 horas. Unos años después una nueva modificación en la grilla me llevó a Fm Sudeste, que pertenecía al mismo grupo empresarial, de 9 de la mañana a 12 del mediodía.  Ahí sentí que gané un espacio, otra cercanía con los oyentes. Incluso  surgieron nuevas inquietudes y armé  fiestas retro y eventos especiales que compartía con el público”.

Cinco años después de la primera emisión en FM Sudeste y con enorme gratitud por quien abriera las primeras puertas en la capital correntina, decide cambiar de medio.

Proyectos laborales lo llevan a CNQ Radio en  pleno centro de Corrientes: “El detalle de ese espacio laboral era su estudio vidriado.  Conducíamos en contacto  visual con la gente”, explica.

En 2017, diez años después  de los primeros desafíos correntinos,  lo convocan desde Fm Horizonte.

“Hace dos años conduzco de lunes a  viernes de 9 a 12.30 horas y tengo la responsabilidad de toda la musicalización de la radio”.

Instalado hace 12 años en la capital de la provincia, desarrolló distintos proyectos comerciales, entre los que se destaca la producción de la primera colección musical de la Fiesta del Chamamé: “La gente compraba de todo, menos la música de la fiesta porque nadie la tenía a la venta.  Con esa inquietud armamos el primer kiosco de música chamamecera”.

Hoy, sin abandonar la locución, profundiza en otra faceta con la que se siente especialmente a gusto: “Lo primero que hice de docencia fue un curso de oratoria con jóvenes que estaban terminando el colegio. Con esa gran experiencia  comprendí, que si  se sienten escuchados, se logra el  feedback necesario para que aprendamos juntos. Hace dos años,  comencé a trabajar en el Instituto de Educación Superior y de Educación Técnica y Formación Profesional de la ciudad de Resistencia. Al principio brindaba  talleres de radio, después sumamos  clases de oratoria y ahora también dicto capacitaciones. Trabajo el lenguaje corporal y profundizamos en que todos tengan la posibilidad de expresarse bien. Esto,  de ninguna es negar el nicó o el engaú que son parte de nuestra idiosincrasia”.

Sobre la relación con su ciudad natal explica: “Goya para mí, más allá de la cuestión geográfica que le da un encanto particular, tiene un encanto afectivo y festivo.  Goya es su fiesta y nuestra identidad, la familia y los amigos con los que mantengo relación.  Es una conexión emocional y afectiva constante”.

Fabián es un emprendedor incansable y un  locutor reconocido en la región, cuya prioridad es su  hija, Azúl  Ameí.  También  un goyano comprometido que apadrina el hogar de niños  “Divino Niño” del barrio Quintana de la ciudad de Corrientes.

De su espíritu resiliente y  generoso, estamos orgullosos como goyanos.

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