Monseñor Canecín en el Domingo de Pascuas: “Es posible empezar de nuevo”

El obispo de Goya, Adolfo Ramón Canecín, presidió la misa vespertina del Domingo de Pascua en la Iglesia Catedral Nuestra Señora del Rosario, ante un templo colmado de fieles que se congregaron para celebrar la Resurrección del Señor. En su homilía, centró su predicación en la cita de la carta a los Efesios e invitó a los presentes a abrir el corazón a la acción de Dios, que desea revelarse profundamente en la vida de cada persona.

Profundizó en Efesios 3,20, subrayando que Dios “es capaz de hacer infinitamente más de lo que podemos pedir o pensar”, y exhortó a confiar en su poder que actúa en lo cotidiano. La Resurrección es “la gran buena noticia” que transformó la historia de la humanidad y tiene fuerza para cambiar la vida de cada creyente si se lo permite, recordando que la fe es un don, pero también un camino y un proceso.

Monseñor Canecín señaló que ser cristiano implica ser testigo, una identidad que se construye a través de un proceso de fe y compromiso, invitando a pedir que la fuerza del Resucitado los ayude a pasar “de la muerte del pecado a la vida” y a renovar su compromiso como bautizados trabajando por el bien común. “Nosotros somos testigos”, recordó.


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