Una banda de delincuentes robó una caja fuerte con 50 millones de pesos de una empresa de servicios de limpieza en la ciudad de Corrientes. El golpe, ocurrido el 23 de diciembre, fue ejecutado con precisión: usaron una llave magnética clonada para ingresar al edificio y una llamada telefónica para ubicar el cofre oculto.
Las cámaras de seguridad captaron a los ladrones con rostros cubiertos, rompiendo una pared de durlock para acceder directamente a la caja, que estaba temporalmente en el lugar para el pago de proveedores. La caja no estaba empotrada, lo que facilitó su traslado.
La investigación ganó impulso tras una persecución el 31 de diciembre, cuando la Policía interceptó un Volkswagen Polo con sospechosos. En el auto hallaron guantes, alicates y una radio con frecuencia policial. Uno de los ocupantes, Miguel Angel S., fue detenido.
Se sospecha que el grupo contaba con un “facilitador” interno que proporcionó información clave. Aún se busca a los tres prófugos, considerados “pesos pesados” del hampa local. El caso mantiene en vilo a la ciudad y desató una fuerte investigación policial.