La provincia de Corrientes hizo historia al sancionar la primera ley de protección a un anfibio, declarando Monumento Natural Provincial al sapito de colores (Melanophryniscus cupreuscapularis). Esta iniciativa, impulsada por la Fundación Protección Ñacaniná, marca un precedente vital para la conservación de una especie endémica que se encuentra en estado vulnerable.
Nora Celeste Frank, presidenta de la fundación, explicó la urgencia de esta medida: "Este sapito es un anfibio endémico del triángulo noroeste de Corrientes cuya supervivencia depende de acciones inmediatas". La especie sufre por la pérdida de hábitat debido a la tala, el avance agropecuario y la urbanización, lo que hace crucial su protección legal.
La nueva ley no solo brinda un marco de protección, sino que fortalece el sentido de pertenencia de los correntinos hacia su fauna nativa. Este pequeño anfibio, además de ser un bioindicador de ambientes saludables, cumple importantes servicios ecosistémicos. Su declaración como monumento natural impulsará investigaciones y monitoreos para garantizar su conservación.