En el Día del Trabajador y en la festividad de San José Obrero, el obispo emérito de Goya, monseñor Ricardo Faifer, hizo llegar un cálido saludo y bendición a toda la comunidad. A través de su mensaje, invitó a confiar en la intercesión de San José, pidiendo que nunca falte el trabajo y que lo encuentren aquellos que lo buscan, destacando el valor del trabajo como un don y una responsabilidad.
Recordando la Palabra de Dios, monseñor Faifer citó el pasaje del Génesis donde el Señor pone al hombre en el jardín para cultivarlo y cuidarlo, subrayando: “Qué bueno cuando no solo podemos trabajar sino también proporcionar un trabajo digno a nuestros hermanos”. Asimismo, invitó a dar gracias a Dios por la posibilidad de trabajar.
Finalmente, el obispo emérito exhortó a vivir con responsabilidad y solidaridad, promoviendo la fraternidad con gestos concretos. Encomendó a Dios la fortaleza para afrontar los desafíos actuales, pidiendo serenidad y valentía, y concluyó con un afectuoso saludo y su bendición para todos, alentando a nunca perder la esperanza.