Uno de los tres locales llega con la ilusión renovada por jugar en casa, pero con la apatía de su público, que no cree que el equipo pueda superar el famoso quinto (ahora sexto) partido.
“Pobre de México, tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos”, la popular frase que se le atribuía al expresidente Porfirio Díaz, pero pergeñada por el historiador Nemesio García Naranjo, podría ser recalibrada en tono de Copa del Mundo: “Pobre de México, tan lejos del quinto partido y ya no tan delante de Estados Unidos”.
La selección azteca posee el dudoso record de ser, entre los países con mayor cantidad de participaciones en los Mundiales, el que peor historial posee (ver recuadro), y una nueva localía, luego de haber organizado los torneos de 1970 y 1986 –cuando alcanzaron los cuartos de final-, no parece poder ser de mucha ayuda, dado que sólo hospedará 13 de los 104 partidos.
Selección Participaciones Mejor resultado
(Partidos/Victorias)
Brasil 22 (114/76) Campeón (5)
Alemania 20 (112/68) Campeón (4)
Argentina 19 (88/47) Campeón (3)
Italia 18 (83/45) Campeón (4)
México 18 (60/17) Cuartos de final (2)
España 16 (67/31) Campeón (1)
Inglaterra 16 (74/32) Campeón (1)
Francia 16 (73/39) Campeón (2)
Uruguay 14 (59/25) Campeón (2)
Bélgica 14 (51/21) Semifinalista (2)
Afuera, siempre afuera
Aunque jugó 17 de las 22 Copas del Mundo, México no consiguió superar los octavos de final fuera de casa. Desde 1994 tiene asistencia perfecta, pero en esta era no logró disputar el famoso “quinto partido”. Ese desafío irresuelto se vuelve un poco más complicado en esta ocasión ya que, debido a que la cantidad de participantes aumentó de 32 a 48, los cuartos de final tan ansiados son el sexto partido, no el quinto.
Mientras la mirada general parece indicar que la selección de los Estados Unidos llega mejor preparada, el escenario local no es tan convincente. “Esta edición de la Copa del Mundo no sea la que más fervor, expectativas e ilusiones despierta en el aficionado mexicano”, explica desde Ciudad de México Juan Ignacio Ceballos, vicepresidente ejecutivo para deportes de la cadena Televisa Univision. El argentino, que vivió allí “los últimos cinco Mundiales”, excolaborador de Página/12, señala: “No hay grandes sueños de hacer historia entre la mayoría”.
Los motivos son diversos. “Por un lado, México no tiene hoy ninguna gran estrella. Sin Chicharito, sin Rafa Márquez y con Memo Ochoa jugando el último torneo de su vida, no hay identificación entre hincha y jugadores”, indica Ceballos. “Además, después de Qatar”, cuando México ni siquiera superó la fase de grupos, “el Tri ha tenido tres entrenadores diferentes, Diego Cocca, Jaime Lozano y ahora Javier Aguirre, lo que habla de una inestabilidad notable, derivada de cierta pobreza de resultados durante 2023 y 2024, en especial el rotundo fracaso en la última Copa América”.
Por último, tampoco hay entusiasmo porque “este equipo de Aguirre no juega lindo. No emociona. Y aunque pueda sacar resultados, no ha logrado acercar a la afición”. Los analistas internacionales sugieren que el fútbol asociado que practica Estados Unidos, dirigido por Mauricio Pochettino, con vasta experiencia en clubes top de Europa, es más fluido y atractivo que el estilo directo que Aguirre le impone a un equipo sin grandes figuras.
“Eso no significa que futbolísticamente México ofrezca poco”, sugiere Ceballos, un íntimo conocedor de su fútbol. “Viene de dos sólidas actuaciones que terminaron en empate contra Portugal (0-0) y Bélgica (1-1), en marzo pasado, y el jueves goleó 5-1 a Serbia, jugando bien”, indica. “Aguirre tiene hoy un once equilibrado, que va a defender bien, con los dientes apretados que es el sello del DT, y que en ofensiva genera expectativas de la mano de dos naturalizados como el colombiano Quiñones, un tanque como extremo izquierdo, y el español Fidalgo, ‘el Maguito’, generador de juego. El pibe de 17 años Gilberto Mora tiene todo para ser un fenómeno. Es buenísimo, puede romperla”. Es el futbolista más joven de la Copa del Mundo. “Sin embargo, México no tiene hoy una figura excluyente. Raúl Jiménez es el jugador con mayo recorrido y experiencia europea. Pero no ha tenido una temporada brillante”.
Un fixture ameno
En perspectiva, México (15º del Ranking FIFA) afronta un grupo más sencillo que Estados Unidos (16º). El promedio del ranking de sus rivales (Sudáfrica, República Checa y Corea del Sur) es 42; al seleccionado de Pochettino le toca, como a la Argentina de 1978, bailar en una zona ardua integrada por Paraguay, Turquía y Escocia: 35 de promedio. Canadá, el tercer anfitrión de la Copa del Mundo, parece tener el grupo más accesible (46 de promedio), aunque les toca el rival más fuerte, Suiza (19), además de Bosnia y Qatar.
“Aquí despertó polémica y debate la decisión -para mí 100% acertada- de que los seleccionados locales no jugaran la liguilla, y en cambio empezaran la oncentración mundialista bien temprano, el 5 de mayo. Hubo mucha crítica a Aguirre”, explica Ceballos. La privatizada estructura del fútbol mexicano genera problemas con clubes renuentes a ceder jugadores, problemas que el fútbol argentino no sufre desde hace medio siglo.
México cuenta con menos jugadores en Europa o que disputaran la Champions League, que Estados Unidos o Canadá. “Pero por otro lado la lista de 26 no tiene grandes ausentes. Y los últimos resultados han sido positivos, con lo cual la balanza está equilibrada”, apunta el experto argentino, que ya vivió 5 Mundiales en aquella tierra y conoce la idiosincrasia de sus aficionados.
“México debería pelear el primer puesto de su grupo con Corea del Sur y la República Checa. La localía debería ser el gran plus”, señala Ceballos. “Pero hoy el hincha mexicano es una incógnita. Tan frustrados vienen por el pasado reciente que, en el mismísimo Estadio Azteca, contra los portugueses, cantaron el ‘ole, ole’ en contra de su equipo…”
México era el patrón del fútbol de la CONCACAF, pero en los últimos años ese dominio está en discusión. Estados Unidos le ganó tres finales de torneos regionales entre 2021 y 2024 y es propietario de un antecedente doloroso para el Tri: ganó el único choque entre ambos seleccionados en un Mundial, en 2002. Ese 2-0 les permitió acceder a los cuartos de final soñados y nunca alcanzados por los mexicanos.
Y aunque cada tanto algunos exacerbados streamers pretenden que México está a la altura de la Selección Argentina y ven allí un clásico, inexistente en realidad, está claro que la mayoría prefiere el topetazo contra los gringos, a quienes derrotaron 2-1 en la última final de la Copa de Oro, en Houston, un año atrás.
“La verdad es que para este Mundial casi no existe la rivalidad con USA. No se habla de ello”, indica Ceballos. “Estados Unidos es el rival histórico, el verdadero clásico, y para la afición estaría muy bien vengarse de la derrota en Corea/Japón. Argentina, en cambio, ha dominado a México en Mundiales. Es una pesadilla para el Tri”. Si no es el clásico, la Selección Argentina podría ser, al menos, “el rival más odiado, por los resultados en contra en 2006, 2010 y 2022. Nadie quiere enfrentarla antes que a otros rivales menos poderosos”.
No existe una fe generalizada en el triunfo, ni siquiera entre los exjugadores del Tri. “Somos los mejores del mundo, pero hay que creérsela. Yo sí me la creo”, dijo recientemente Hugo Sánchez, acaso el máximo futbolista de la historia de México. “Estamos para cuartos de final, no para campeones del mundo”, repone Jared Borgetti, uno de los goleadores históricos del equipo.
Para Javier “Chicharito” Hernández, “los Estados Unidos no eran tan fuertes futbolísticamente como ahora, pero siempre sentí que eran jugadores que podían correr mucho y que físicamente eran muy fuertes. Aunque México pudiera ganarles 3-0 o 4-0, el partido siempre era difícil en lo físico. En mis últimos partidos contra ellos ya se veía la combinación de físico, desarrollo e inteligencia futbolística. Eso explica por qué Estados Unidos ha crecido. Con Canadá pasa algo similar, aunque son menos incómodos”.
Los más fanáticos se entusiasman con la idea de que México gane el Grupo A, para seguir jugando en el Azteca, con la eventualidad de un partido de octavos allí mismo contra Inglaterra, nada menos. “Es todo lo que un amante de los Mundiales espera. Es el choque de todos los tiempos para el futbol mexicano. La chance de llegar al sexto partido. Y de soñar”, presume Ceballos.
“Si llega a ese duelo de octavos de final, el Tri va a jugar con 12. El Azteca se merece un adiós mundialista así, bañado de gloria verde, blanca y roja. Está en manos de Aguirre, de sus jugadores, y de una afición que, si lo entiende, será factor decisivo en una potencial gesta épica”, cierra el ejecutivo.
En ese caso corresponderá aplicar la versión moderna de aquella cita famosa que dio en 2021 el expresidente Andrés Manuel López Obrador: “Bendito México, tan cerca de Dios y no tan lejos de Estados Unidos”.