Climatólogos dicen que el fenómeno se instaló en el Pacífico ecuatorial. El Litoral aparecem entre las zonas con mayor riesgo de precipitaciones abundantes y tormentas severas.

El fenómeno de El Niño ya está activo en el Pacífico Ecuatorial y las proyecciones del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) anticipan que sus efectos podrían sentirse con mayor intensidad en la Argentina hacia noviembre o diciembre, con especial incidencia en el Litoral y la región Pampeana. El organismo estima además que las condiciones asociadas al evento persistirán durante agosto, septiembre y octubre, con una probabilidad cercana al 100%.

La activación del fenómeno no implica un impacto inmediato sobre el territorio argentino. Según explicó Mariela de Diego, responsable del Gabinete de Prensa y Comunicación Ciudadana del SMN, los efectos se consolidan a medida que avanza la primavera y aumenta la circulación de aire húmedo proveniente del norte. Ese escenario puede favorecer una mayor frecuencia e intensidad de las precipitaciones.

Las mediciones de las últimas semanas registraron una expansión de las anomalías cálidas desde las costas sudamericanas hacia el Pacífico central, especialmente en la región Niño 1+2. Los modelos analizados por el organismo nacional sostienen que las condiciones de El Niño continuarán durante la primavera y podrían alcanzar una fuerza considerable durante esa estación y el comienzo del verano.

El escenario genera especial atención en el Litoral, donde el incremento de humedad y de las lluvias puede traducirse en mayores acumulados y episodios de tormentas severas. La región Pampeana también aparece entre las áreas que podrían recibir un impacto significativo, mientras que el fenómeno puede modificar el régimen de precipitaciones en la región oriental del país y el noreste de la Patagonia.

ALTERNANCIAS DE CALOR Y LLUVIAS

El climatólogo Mario Navarro advirtió sobre una primavera y un verano marcados por alternancias entre calor, humedad y lluvias. Según señaló, el nordeste argentino tendrá precipitaciones tempranas y luego se producirán desplazamientos de los sistemas de lluvia hacia otras regiones, para retornar posteriormente al NEA y al centro del país.

Navarro anticipó además que durante septiembre habrá un período de lluvias importantes, aunque consideró que los eventos de mayor envergadura se producirán durante la segunda parte del verano y el comienzo del otoño. En el NEA, sostuvo, la primera parte de la temporada será más aleatoria, pero estará caracterizada por lluvias y posibles excesos.

La evolución de El Niño forma parte del ciclo ENOS (El Niño-Oscilación del Sur), un fenómeno que modifica los patrones de circulación atmosférica y puede alterar las condiciones de temperatura y precipitaciones a escala regional. Por eso, el SMN insiste en la necesidad de seguir las actualizaciones del Pronóstico Climático Trimestral, que se renueva cada mes.

Navarro anticipó que en septiembre habrá un período de lluvias importantes, aunque consideró que los eventos de mayor envergadura se producirán durante la segunda parte del verano y el comienzo del otoño.

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