Muchos goyanos ya lo saben, pero otros pueden no recordarlo o ser nuevos en la ciudad: desde finales de 2020, está totalmente prohibido en Goya el uso y la venta de pirotecnia que hace ruido. La Ordenanza Municipal Nº 2.107 cambió la forma de celebrar en la ciudad, priorizando la salud y el bienestar de todos. La normativa prohíbe cualquier artefacto pirotécnico que, al explotar, supere los 65 decibeles, aplicándose en todos los espacios públicos y privados.
Los fundamentos de la ordenanza son sólidos y apuntan a proteger la salud auditiva de las personas, a personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA) o con Trastorno del Procesamiento Sensorial (TPS), para quienes los estruendos son particularmente angustiosos. También se busca proteger a los animales (mascotas y fauna silvestre), que sufren taquicardia y terror, y al medio ambiente, evitando la contaminación acústica, química y el riesgo de incendios.
Quien infrinja la norma puede recibir un apercibimiento, una multa e incluso la clausura del local comercial. Los vecinos pueden realizar denuncias llamando a la central telefónica municipal o por los medios electrónicos que habilite la comuna. La ordenanza, impulsada por reclamos vecinales, posiciona a Goya como una ciudad que elige celebrar con respeto e inclusión, permitiendo solo la pirotecnia lumínica o de efectos visuales silenciosa que cumpla con la normativa nacional.