Monseñor Adolfo Canecín, obispo de Goya, expresó su deseo de acercarse, acoger y acompañar a los devotos en su peregrinación hacia la Cruz Gil. El prelado permanecerá en la ciudad de Mercedes, donde presidirá la Eucaristía en el templo parroquial, bendecirá a los peregrinos, oficiará un responso en el cementerio y, finalmente, bendecirá a los fieles en el \’santuario\’ ubicado sobre la ruta cercana a la localidad.
Los sacerdotes diocesanos, entre ellos los presbíteros Ramón Felipe Espinoza, Adolfo Gutiérrez y Luis Alberto Adis, acompañarán al obispo y durante dos días estarán a disposición para escuchar confesiones y celebrar el sacramento de la reconciliación. Estos sacerdotes, que residen en Mercedes, tuvieron a su cargo la celebración de un triduo en el oratorio de la Santísima Cruz, propiedad del obispado.
En su carta pastoral, el obispo Canecín se refirió al Magisterio de la Iglesia, citando al papa San Pablo VI y al papa Francisco sobre el valor de la piedad popular como un \”reflejo de la sed de Dios\” y un \”lugar teológico\” al que debemos prestar atención. Inspirado por una canción de los jóvenes peregrinos que dice \”Al pecho llevo una cruz\”, propuso a los fieles llevar siempre ese signo y marcar sus días con la señal de la cruz.
Finalmente, el obispo invitó a toda la comunidad a llevar un propósito para este año: leer, meditar y hacer vida dos textos bíblicos esenciales: el Sermón de la Montaña (Mateo 5, 1-12) y el pasaje sobre el servicio a los demás (Mateo 25,31-46). Con este mensaje de fe, reflexión y acción, busca guiar una experiencia profunda del Crucificado y del servicio al prójimo entre los miles de devotos.