Durante la última década los casos aumentaron aproximadamente un 71%.

El incremento de los casos de sífilis y otras infecciones de transmisión sexual (ITS) genera preocupación entre los profesionales de la salud. En ese contexto, especialistas advierten sobre el crecimiento sostenido de los diagnósticos en los últimos años y llamó a reforzar la prevención, la educación sexual y el uso del preservativo. Especialistas alertan sobre el incremento sostenido de las infecciones de transmisión sexual, especialmente entre jóvenes de 19 a 35 años.

“Son enfermedades que, en muchos casos, pueden cursar sin síntomas evidentes en sus primeras etapas, lo que retrasa el diagnóstico y favorece su transmisión”, remarcó la ginecóloga Belén Ortigueira en diálogo con Radio Bella Vista.

Además remarcó que durante la última década los casos de sífilis aumentaron aproximadamente un 71%, una cifra que refleja la necesidad de fortalecer las estrategias de concientización y promover los controles médicos periódicos. Estos diagnósticos son cada vez más frecuentes en los consultorios, muchas veces detectados durante controles de rutina o en estudios realizados durante el embarazo.

¿Cómo son los síntomas?
En el caso del VIH, explicó que la infección puede comenzar con síntomas similares a los de una gripe, como fiebre, malestar general o dolor de garganta. Sin embargo, tras esa primera etapa, la enfermedad puede permanecer durante años sin manifestaciones clínicas mientras continúa debilitando el sistema inmunológico.

Respecto de la sífilis, detalló que su primer signo suele ser una lesión ulcerada no dolorosa, conocida como chancro, que muchas veces desaparece espontáneamente y lleva a creer erróneamente que el problema se resolvió. Sin tratamiento, la infección continúa avanzando y puede provocar lesiones en la piel, afectar distintos órganos e incluso generar complicaciones neurológicas en etapas avanzadas.

La médica recordó que ambas enfermedades cuentan con tratamientos, aunque con diferencias importantes. Mientras que la sífilis puede curarse con antibióticos, como la penicilina, cuando se detecta de manera temprana, el VIH no tiene una cura definitiva. No obstante, destacó que los tratamientos actuales permiten controlar la infección, mejorar la calidad de vida y reducir significativamente el riesgo de transmisión.

Edades y razones
Según indicó, la mayor cantidad de diagnósticos se concentra en personas de entre 19 y 35 años. Entre las causas del incremento mencionó la falta de información, la vergüenza de realizar consultas médicas y el escaso uso de métodos de barrera durante las relaciones sexuales.

Finalmente, Ortigueira hizo especial hincapié en la importancia de los controles durante el embarazo, ya que tanto la sífilis como el VIH pueden transmitirse de madre a hijo si no son detectados y tratados a tiempo. En ese sentido, recordó que los estudios forman parte de los controles prenatales y resultan fundamentales para proteger la salud tanto de la madre como del bebé.

La especialista concluyó que la mejor herramienta para frenar el avance de estas infecciones sigue siendo la prevención. El uso correcto del preservativo, la realización de controles periódicos y la consulta temprana ante cualquier duda o síntoma son claves para reducir los contagios y favorecer un tratamiento oportuno.

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