La UIA realizó este martes su 32ª Conferencia Industrial, en un contexto en donde la producción fabril cayó 3,2% interanual en agosto. Crece la preocupación por el empleo y las dificultades para recuperar la competitividad.
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Expectativas por las palabras del ministro de Economía en la conferencia anual de los industriales.
La industria argentina llegó a su principal encuentro anual con más preocupaciones que certezas. En medio de la caída de la producción, las dificultades que atraviesan las empresas y las tensiones con el Gobierno por el rumbo económico, la Unión Industrial Argentina (UIA) realizó este martes 3 de noviembre su 32ª Conferencia Industrial, una jornada que tuvo al ministro de Economía, Luis Caputo, en donde aseguró con respecto a los defaults del pasado: “Nosotros nos jactábamos de cagar al mundo entero”.
En este marco, el funcionario optó por empezar su discurso marcando una diferencia el modelo anterior del que destacó el déficit fiscal, el incremento de la deuda y la inflación, el exceso de regulaciones, la economía cerrada al comercio exterior y la ausencia de crédito. Con esto, en un corte entre julio del 2022 a diciembre del 2023, Caputo marcó que “la industria cayo 11% solamente en ese año y medio”, agregó a eso, que “las jubilaciones cayeron 37%” mientras que durante el gobierno de Javier Milei recuperaron un 14% en términos reales.
“La inflación y la corrupción es un negocio en si mismo, y es un negocio más fácil que invertir y competir”, mencionó el Ministro para destacar que, en su mirada, los argentinos no quieren regresar a ese pasado, en donde para algunos “les era más fácil ganar más plata”. En este punto, despegó la gestión de la UIA y resaltó que los empresarios no quieren volver al modelo anterior.
Luego de este repaso, Caputo mencionó los “tres pilares” que sostienen el modelo económico actual: estabilidad macro y previsibilidad; la baja en el costo argentino bajando impuestos, regulaciones, costo financiero y mejorando infraestructura; y por último, el Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI).
Por otra parte, el funcionario mencionó el problema de “violar la santidad de los contratos”, los cual contrajo la falta de credibilidad que arrastra hoy el país. “Mientras otros países se preocupaban por pagar sus deudas, nosotros nos jactábamos de cagar al mundo entero. Y eso no es gratis, es lo más caro de todo y de ahí es muy difícil salir”, dijo Luis Caputo.
A la falta de incentivos, la solución del RIGI
El problema que resaltó Luis Caputo con respecto al modelo anterior, es que antes “se castigaba a los sectores donde tenemos ventajas comparativas”. En esta línea mencionó que Vaca Muerta no se desarrollaba, por falta de incentivos para los empresarios.
Actualmente el RIGI tiene 30 proyectos aprobados, una inversión de u$s79.636 millones y se proyecta que generarán 250.000 puestos de trabajo. “El RIGI recién empieza y ya lleva un monto de inversión de u$s7.000 millones y todas las inversiones vendrán en los próximos años”, mencionó el funcionario.
Al momento de referirse a la generación de dólares y el peso que tienen las exportaciones, el Jefe del Palacio de Hacienda destacó que combustibles y energías representan el 15%; manufacturas industriales representan el 27%; manufacturas de origen agropecuario un 33%; productos primarios un 24% de la participación, y sumado a esto, las exportaciones PyMEs están en niveles récord, según los datos que compartió el Ministro.
Con respecto a la previsibilidad que puede brindar el modelo actual y haciendo doble click en las exportaciones mineras, el funcionario proyectó un crecimiento del 200% en los próximos 5 años. “Hoy hay dólares, mañana va haber más, el año que viene mucho más y dentro de 6 años muchísimos más” dijo Caputo, dándole un mensaje al sector empresarial que piensa en invertir en el mediano y largo plazo, destacando además la estabilidad, el orden fiscal, monetario y cambiario.
La UIA realizó su 32ª Conferencia Industrial
El encuentro se desarrolló en el Golden Center de la Ciudad de Buenos Aires, bajo el lema Talento Argentino: la fuerza que transforma, y reunió a representantes del sector privado, funcionarios y cinco gobernadores para debatir las condiciones que necesita la Argentina para recuperar dinamismo productivo y mejorar su competitividad.
La presencia de Caputo despertó especial expectativa entre los industriales, que vienen advirtiendo sobre las dificultades para sostener la actividad y el empleo en un escenario de demanda debilitada, elevados costos de producción y crecientes exigencias para competir.
El desafío para el equipo económico fue explicar cómo la estabilización de las variables macroeconómicas puede traducirse en una recuperación más amplia de la producción, especialmente en las pequeñas y medianas empresas.
La industria cayó 3,2% y acumula ocho meses en retroceso
La conferencia se realiza con indicadores que reflejan las dificultades que todavía enfrenta el entramado manufacturero. Según el último Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI) del INDEC, la actividad fabril cayó 3,2% interanual en agosto y acumuló una contracción del 2,7% en los primeros ocho meses de 2026.
Aunque la medición desestacionalizada registró una mejora del 1,9% frente a julio, la serie tendencia-ciclo mostró una disminución del 0,6%, una señal de que la recuperación todavía no logra consolidarse.
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Detrás de estos números aparece una de las principales preocupaciones empresarias: la dificultad para sostener los niveles de producción y los puestos de trabajo mientras la demanda interna continúa mostrando debilidad.
En ese contexto, la discusión excede la coyuntura. Los industriales plantean la necesidad de avanzar en una agenda que contemple la presión tributaria, el financiamiento, la infraestructura y las condiciones de competencia, particularmente frente a productos importados.
El interrogante que atravesará la jornada es cómo recuperar la actividad industrial sin perder de vista los objetivos de estabilidad macroeconómica que sostiene el Gobierno.
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