El titular de la Sociedad Rural de Corrientes, Juan Martín Meabe, analizó la situación de las principales cadenas productivas de la provincia y destacó el escenario favorable para la ganadería. Sin embargo, advirtió que el fenómeno de El Niño podría generar un fuerte impacto en las zonas más bajas de Corrientes y pidió a los productores anticiparse con alimento y lugares altos para resguardar la hacienda.

El campo correntino atraviesa un escenario dispar según cada actividad productiva. Mientras la ganadería aparece como uno de los sectores con mejores perspectivas, el arroz enfrenta una situación más compleja por la caída de los precios internacionales. En paralelo, los productores ya comenzaron a tomar medidas preventivas ante la llegada de un episodio de El Niño, que podría provocar importantes excesos hídricos en distintas zonas de la provincia.

Así lo explicó Juan Martín Meabe, titular de la Sociedad Rural de Corrientes, durante una entrevista en la que analizó el presente del sector desde su doble mirada como productor y dirigente gremial.

Según Meabe, el sector agropecuario evalúa actualmente el escenario como positivo debido a la existencia de reglas que considera más previsibles y a una menor intervención sobre los mercados. En ese contexto, sostuvo que la oferta y la demanda permiten establecer los precios y que la eficiencia de cada productor adquiere un mayor peso a la hora de determinar la rentabilidad.

La ganadería, en un momento favorable

Dentro de las principales cadenas productivas correntinas, Meabe destacó especialmente a la ganadería. Explicó que el precio del ganado se encuentra en un nivel favorable en comparación con los valores de los principales mercados de la región, como Brasil, Uruguay y Paraguay.

“Podemos decir hoy que estamos pasando un buen momento en la ganadería”, sostuvo el dirigente rural, aunque marcó como una de las cuestiones pendientes la necesidad de contar con herramientas de crédito que permitan aumentar el stock y producir más kilos de carne.

En ese sentido, señaló que la producción ganadera requiere inversiones a mediano plazo y que el productor necesita herramientas que le permitan afrontar esos ciclos y aumentar progresivamente su capacidad productiva.

Meabe también puso el foco en la necesidad de incrementar la producción de carne. Como referencia, comparó la evolución de Argentina con la de otros países de la región y señaló que Paraguay pasó de contar con unos cuatro millones de cabezas de ganado a aproximadamente 12 millones, mientras que actualmente exporta más carne que Argentina.

Para el dirigente, el desafío pasa por producir más kilos de carne tanto para abastecer el mercado interno como para acceder a mercados internacionales de mayor valor.

Arroz y madera, con una realidad diferente

La situación no es igual para todas las actividades productivas de Corrientes. Meabe mencionó al arroz y la maderacomo sectores que atraviesan una realidad diferente a la ganadería.

En el caso del arroz, explicó que la actividad depende en gran medida de factores externos y que sufrió una importante caída en los valores internacionales. Según señaló, hace aproximadamente tres años el producto llegó a cotizar cerca de los 500 dólares, mientras que actualmente se encuentra en torno a los 150-180 dólares.

El dirigente atribuyó parte de esta situación a cambios en el mercado internacional, particularmente al aumento de la producción de países como India, que históricamente mantuvo políticas orientadas a garantizar su seguridad alimentaria y que, al incrementar sus niveles de producción, comenzó a generar mayores excedentes destinados a la exportación.

El desafío de aumentar el consumo y diversificar la producción

Durante la entrevista también se abordó el cambio en los hábitos de consumo de carne. Meabe señaló que Argentina registra actualmente uno de sus niveles más bajos de consumo per cápita de carne vacuna, aunque aclaró que eso no significa necesariamente una reducción del consumo de proteínas, ya que parte de la demanda fue reemplazada por carne de cerdo y pollo.

En ese marco, consideró que la carne vacuna debe consolidarse como un producto de mayor valor y que Argentina debería avanzar hacia mercados que estén dispuestos a pagar más por su producción.

También destacó el potencial del búfalo, aunque aclaró que todavía se trata de una actividad de nicho. Según explicó, la especie tiene ventajas para desarrollarse en ambientes bajos, húmedos y con mayor presencia de agua, donde la ganadería bovina presenta mayores dificultades.

Meabe consideró que Corrientes tiene una oportunidad para desarrollar una marca propia alrededor de la carne bubalina, destacando sus características y apuntando a consumidores que busquen una carne más magra.

Preocupación por la llegada de El Niño

Uno de los principales puntos de preocupación para los productores correntinos está puesto actualmente en el clima. Meabe afirmó que la llegada de El Niño está confirmada y que los estudios disponibles anticipan un episodio de características fuertes.

Según explicó, el fenómeno podría comenzar a manifestarse durante octubre y noviembre, con una mayor intensidad hacia noviembre y diciembre. El NEA aparece entre las regiones que podrían recibir un impacto importante, aunque aclaró que todavía no existe certeza respecto de qué zonas serán las más afectadas.

La particularidad de Corrientes es que una importante superficie de la provincia presenta terrenos bajos y planos, por lo que un período prolongado de lluvias podría generar dificultades para la producción ganadera.

“Hay toda una mitad de la provincia muy plana que va a sufrir”, advirtió Meabe, quien remarcó que la magnitud del impacto dependerá finalmente de la intensidad que alcance el fenómeno.

Alimento y zonas altas: las claves para afrontar el exceso de agua

Ante este escenario, los productores ya comenzaron a tomar medidas preventivas. Entre ellas, Meabe mencionó la necesidad de contar con reservas de alimento, disponer de zonas altas y separar los terneros de las vacas en caso de que las condiciones hídricas se compliquen.

El exceso de agua genera un problema adicional porque afecta la disponibilidad y calidad del pasto. Por eso, contar con alimento almacenado puede resultar determinante para sostener la producción durante un período de inundaciones.

El dirigente también señaló que algunos productores ya analizan alternativas como el alquiler de campos y la disponibilidad de lugares donde trasladar la hacienda en caso de que el agua avance sobre las zonas productivas.

Meabe consideró que, a diferencia de episodios anteriores, actualmente existe mayor información y tecnología para anticipar este tipo de fenómenos. Sin embargo, reconoció que las posibilidades de acción son limitadas ante una inundación de gran magnitud y que una de las principales estrategias consiste en trasladar los animales hacia sectores altos y garantizar su alimentación.

Un riesgo mayor que los incendios

Consultado sobre qué fenómeno representa una amenaza más compleja para el productor correntino, si los incendios o un episodio extremo de El Niño, Meabe fue contundente: las inundaciones serían mucho más perjudiciales.

Explicó que en los últimos años el sector incorporó protocolos para prevenir y controlar los incendios rurales, con permisos de quema condicionados por variables como la humedad, el viento y las condiciones climáticas. También destacó una mayor preparación de los productores y de los bomberos.

En cambio, consideró que las características geográficas de Corrientes hacen que una inundación extensa sea más difícil de controlar.

Por último, Meabe recomendó a los productores aprovechar la actual relación entre el precio del ternero y el maíz para invertir en alimento y suplementar la hacienda. Consideró que se trata de una oportunidad para prepararse ante un eventual escenario de exceso hídrico y, al mismo tiempo, sostener los niveles de producción.

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