El Fondo señaló que la expansión del crédito otorgado por fintech, billeteras virtuales y emisores de tarjetas viene acompañada por ciertos niveles de mora. La advertencia aparece dentro de una evaluación general favorable del programa argentino, pero suma una luz amarilla financiera.

El último staff report del Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre la segunda revisión del acuerdo con la Argentina incluyó una advertencia puntual sobre el crecimiento del crédito no bancario que llega al 15% del crédito bancario total y apeló a que el Gobierno monitoree la rápida expansión fintech, donde los NPL (Non-Performing Loans: préstamos en situación irregular, créditos morosos o préstamos con atraso) son “muy altos”., con una mención directa a las fintech, las billeteras virtuales y los emisores de tarjetas de crédito.

Aunque el documento mantiene una evaluación general favorable sobre el programa económico, el organismo encendió una luz amarilla sobre la calidad de los activos en ese segmento financiero. Según el informe, los proveedores de crédito no bancarios, principalmente fintech, billeteras digitales, y emisores de tarjetas, crecieron con rapidez, aunque todavía representan un universo acotado, equivalente a cerca del 1,4% del Producto Interno Bruto (PIB).

El dato más fuerte aparece en el capítulo dedicado al sistema financiero argentino. Allí, el FMI señala que la calidad de los activos se debilitó en un contexto de tasas de interés elevadas y volatilidad, especialmente en el crédito al consumo. En ese marco, advirtió que estos proveedores no bancarios exhiben tasas de mora más altas, “alrededor del 25%”.

La referencia aparece en el Box 8 del staff report, titulado “Argentina’s Financial Sector: Challenges and Opportunities”. El Fondo describe allí que el sistema financiero argentino sigue siendo poco profundo, como resultado de años de alta inflación y represión financiera, aunque destaca una recuperación del crédito bancario al sector privado.

En paralelo, el organismo marcó que el crédito no bancario ganó espacio. Dentro de ese universo ubicó a las fintech, en particular a las billeteras digitales, y a los emisores de tarjetas de crédito. La advertencia no está centrada en el uso de billeteras como medio de pago, sino en la expansión del crédito otorgado por estos jugadores fuera del sistema bancario tradicional.

Ese matiz es clave: el FMI no planteó una crisis del sistema de pagos ni cuestionó el crecimiento de las billeteras virtuales como herramienta de inclusión financiera. Lo que observó fue el deterioro de la mora en el negocio de crédito al consumo canalizado por actores no bancarios.

Mora, tasas altas y crédito al consumo
El organismo vinculó el deterioro de la calidad crediticia con un escenario de tasas elevadas y mayor volatilidad financiera. En la lectura del Fondo, ese contexto golpeó con más fuerza al crédito al consumo, un segmento donde las fintech y billeteras digitales vienen ocupando un lugar creciente.

La preocupación del FMI no se limita al nivel de mora en sí mismo. El informe también advierte que los vínculos cada vez mayores entre estos proveedores no bancarios, los bancos y los fondos comunes de inversión pueden generar riesgos de contagio o “spillover risks”.

En otras palabras, aunque el sector todavía es pequeño en relación con el tamaño de la economía, su crecimiento acelerado y su conexión con otros actores del sistema financiero obligan a un monitoreo más estricto.

El sistema bancario, más sólido
Pese a esa advertencia, el FMI aclaró que el sistema bancario argentino se mantiene resiliente. Según el staff report, los bancos cuentan con colchones de capital y liquidez sólidos, además de marcos regulatorios alineados en términos generales con Basilea III.

Así, el Fondo no habla de una crisis bancaria ni de un riesgo sistémico inmediato, sino de una zona de vulnerabilidad en el crédito no bancario que debería ser seguida con mayor atención por los reguladores.

Qué recomienda el FMI
El staff report plantea que la prioridad de política económica debería ser resguardar la estabilidad financiera sin frenar el proceso de profundización del crédito. Para eso, recomienda fortalecer la supervisión sobre los proveedores de crédito no bancarios.

Entre las medidas sugeridas figuran una mejora en la información disponible, un monitoreo de riesgos más cercano y requisitos prudenciales proporcionales para los jugadores de mayor tamaño. El objetivo, según el Fondo, es contener eventuales efectos de contagio sin afectar la inclusión financiera.

El informe también menciona la necesidad de reforzar la supervisión de las instituciones financieras no bancarias y de coordinar mejor el seguimiento entre el Banco Central y la Comisión Nacional de Valores, en un mercado donde también crecen las actividades vinculadas a fintech y proveedores de servicios de activos virtuales.

Una luz amarilla dentro de una evaluación favorable
La advertencia sobre la mora en fintech y billeteras aparece dentro de un documento más amplio, en el que el FMI validó avances del programa económico argentino y destacó la continuidad del ancla fiscal, la mejora del marco monetario y cambiario y las reformas orientadas a estimular la inversión privada.

Sin embargo, también señaló varias fragilidades: la necesidad de acumular reservas, el desafío de recuperar plenamente el acceso al crédito internacional, los vencimientos de deuda de los próximos años y los riesgos políticos de cara al ciclo electoral de 2027.

En ese mapa de riesgos, la mora del crédito no bancario aparece como un foco financiero específico: todavía acotado en tamaño, pero relevante por su velocidad de expansión y por su creciente conexión con bancos, fondos comunes y consumidores endeudados.

Para el FMI, el desafío será permitir que el crédito vuelva a crecer en una economía que necesita más financiamiento, pero evitando que el deterioro de la mora en fintech, billeteras y tarjetas termine trasladando vulnerabilidades al resto del sistema.

lr

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