El titular de Camarco advirtió que el equilibrio fiscal no alcanza sin inversión productiva y pidió previsibilidad. Durante la convención anual del sector Mauricio Macri reclamó la salida del cepo y exigió reglas claras para frenar la descapitalización del país.
La crisis de la construcción se desató con el déficit cero, que se financió con el cierre de la canilla de la obra pública, pero aún no encuentra fin porque el Gobierno de Javier Milei esquivó todo contacto con la cámara empresaria que conduce Gustavo Weiss. La respuesta del sector se hizo escuchar en la Convención Anual que se realizó este martes en La Rural, donde recibió el respaldo de los expresidentes Mauricio Macri y el colombiano Iván Duque, quienes pidieron atender la microeconomía y priorizar el financiamiento de la infraestructura del país.
En la apertura del evento, desarrollado bajo el lema “Construyamos puentes”, Weiss trazó el duro diagnóstico de la actividad productiva ante un auditorio colmado de empresarios y autoridades. “Sabemos que el orden macroeconómico es una condición necesaria. Pero también afirmamos, con la experiencia que nos dan décadas de trabajo en todo el país, que el orden por sí solo no alcanza si no se complementa con inversión productiva”, advirtió el presidente de la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO).
Frente a la parálisis de los fondos estatales, el dirigente fue categórico: “Queremos ser claros, la infraestructura no es un gasto, es una inversión. Es inversión en competitividad, en integración territorial, en eficiencia logística, en calidad de vida y, sobre todo, en oportunidades de trabajo genuino”. Asimismo, Weiss alertó que la construcción “se ve especialmente afectada por la falta de previsibilidad y por la ausencia de un programa claro y sostenido de inversión en infraestructura”, y sentenció: “Sin reglas de juego claras, sin contratos que se respeten, sin financiamiento y sin continuidad, la inversión se frena o se encarece”.
El reclamo del sector encontró eco en el panel de cierre, coordinado por Weiss y protagonizado por Duque y Macri. El exmandatario argentino reconoció el logro del Gobierno sobre el equilibrio fiscal, pero alertó que el “país se está descapitalizando”. “Lo que hizo el Gobierno en pocos meses es muy meritorio, pero no alcanza, porque se necesita una reforma de segundo orden que potencie la infraestructura que nos haga crecer, y resuelva los problemas de pobreza, y allí el rol de la construcción es clave”, definió Macri.
Weiss enfatizó en la importancia de la inversión en infraestructura y lo respaldó Macri
En un mensaje directo sobre el rumbo económico, el líder del PRO exigió condiciones de estabilidad jurídica y reglas claras. “Necesitamos desarrollo e inversiones a largo plazo, pero aún no se ve que las políticas se sostengan a largo plazo. Esto debe cambiar”, se quejó. “Tenemos que ser serios y previsibles”, acentuó Macri, para luego apuntar contra las trabas que complican a las empresas: “No podemos tener aún el cepo a las empresas, municipios que inventan impuestos solo para recaudar y que las retenciones, algo que solo pasa en este país, sigan vigentes”.
Macri también consideró vital la existencia de una “Justicia independiente” para dar seguridad a los inversores y reflexionó sobre la política exterior; en ese punto, reclamó buscar ventajas comerciales conjuntas. “Es una deuda pendiente que no logramos desarrollar, solo hay que sentarse y dialogar y buscar las conveniencias comunes, pero si nos seguimos cerrando, nos quedamos solos”, sostuvo.
El impacto de la crisis y las alternativas de financiamiento desde las provincias quedaron expuestas en el panel de gobernadores. Allí, Raúl Jalil (Catamarca) y Rolando Figueroa (Neuquén) destacaron la urgencia de la participación privada para generar empleo.
Jalil relató la experiencia catamarqueña para sostener la actividad: “Estamos haciendo obras y caminos con un fondo que proviene de la minería. Esto nos permite tener más consenso social. La minería no va a solucionar todo, pero sí ayuda a que el resto de los sectores crezcan”. En esa línea, el mandatario defendió las nuevas herramientas de fomento aprobadas en el Congreso. “El interior le va a dar los dólares al país para estabilizar la economía, por eso el RIGI tiene que ser algo permanente, una política de Estado”, señaló.
Los gobernadores Raúl Jalil y Rolando Figueroa destacaron los motores de Vaca Muerta y minería
Figueroa remarcó el salto productivo de Neuquén, que crece al 12% anual, y advirtió que para duplicar la producción hidrocarburífera hacia 2030 la provincia necesita desarrollo de base. “Hoy invertimos unos USD 1.000 millones anuales en infraestructura: caminos, escuelas, hospitales, gas, turismo”, detalló. Al igual que su par, valoró la nueva legislación nacional: “El RIGI fue fundamental para promover inversiones porque nos permite ser competitivos en precios”.
A modo de cierre, el gobernador neuquino delineó el rol que deben articular las empresas y la política para aprovechar las exportaciones energéticas. “El privado siempre genera riqueza y el Estado tiene que tener el tamaño necesario para facilitar la generación de empleo. Es un desafío generacional monetizar el subsuelo y reinvertirlo bien con la ayuda de todos”, concluyó Figueroa.
PERFIL