Con una misa “in memoriam” celebrada en la Iglesia Catedral ‘Nuestra Señora del Rosario’, se evocó el Día del Policía Caído en Cumplimiento del Deber, que se conmemora cada 2 de julio. La celebración estuvo presidida por el párroco de la catedral, presbítero Ariel Giménez. Participaron los integrantes de la Unidad Operativa Goya, encabezados por el oficial principal Sebastián Fausto Rojas, junto a oficiales, suboficiales y personal en situación de retiro de la fuerza de seguridad.

Homilía

El padre Ariel Giménez reflexionó sobre el Evangelio del día, destacando el pasaje donde Jesús sana a un paralítico tras ver la gran fe de quienes lo llevaron ante él.

“Curiosamente lo primero que hace no es curar la parálisis, sino que les ofrece el perdón”, señaló y en esa línea, exhortó: “Jesús nos pide a todos nosotros saber perdonar para crear una sociedad más fraterna, más reconciliada entre los hermanos”.

El párroco afirmó que “Cristo nos invita a levantarnos con fe” y que “Dios transforma el sufrimiento en esperanza y la muerte en vida eterna”.

“Hoy evocamos la entrega de cada uno de ellos, que hizo de sus vidas un escudo para resguardar la vida de sus semejantes”, expresó al rezar el responso.

El padre Ariel Gimenez pidió al Padre Celestial que les conceda descansar en su gozo y en su paz, transformándose en “modelos y ejemplo para las nuevas generaciones, para la institución y para la Patria”. Invocó la protección de la Virgen de Luján, patrona de la Argentina y de la Policía Federal, pidiendo consuelo para las familias ante la tristeza y el dolor.

homenaje

El sargento Ignacio Jesús Martínez pronunció un mensaje en representación de la fuerza.

Sus palabras, cargadas de congoja y sincero afecto, calaron hondo en los presentes al recordar que “detrás de cada uniforme hubo una vida, una familia, sueños y una vocación inmensa de cuidar a los demás”.

“Hay hombres y mujeres que visten un uniforme sabiendo que cada jornada puede exigirles el mayor de los sacrificios. Son aquellos que, sin duda, ponen su vida al servicio de los demás, protegiendo a quienes muchas veces ni siquiera conocen”, manifestó el sargento Martínez, asegurando que sus nombres y su valor son un ejemplo que el tiempo no podrá borrar.

El suboficial rindió homenaje al agente Rodolfo Manfredi, recientemente fallecido en cumplimiento de su deber: “Su partida nos llena de dolor, pero también nos recuerda el inmenso compromiso de quienes eligen servir y proteger hasta las últimas consecuencias. Honor y gloria eterna a nuestros héroes de uniforme”.

La conmemoración del 2 de julio tiene sus raíces en un trágico hecho histórico ocurrido en Argentina en el año 1976, cuando un artefacto explosivo detonó en el comedor de una dependencia de la Policía Federal Argentina. Aquel atentado provocó la muerte de 23 efectivos y un civil, además de dejar decenas de heridos.

Este suceso marcó la historia de la institución y dio origen a esta fecha oficial de homenaje, memoria y profundo respeto para todos aquellos que perdieron la vida protegiendo a la comunidad.+

PRENSA OBISPADO DE GOYA

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