Voy a ser reelecto en 2027”. La frase de Javier Milei dejó de ser apenas una expresión de deseo dentro del oficialismo para convertirse en el eje de tres encuestas que midieron el alcance electoral del Presidente de cara a un eventual segundo mandato.
“Voy a ser reelecto en 2027”. La frase de Javier Milei dejó de ser apenas una expresión de deseo dentro del oficialismo para convertirse en el eje de múltiples estudios de opinión pública que empiezan a medir el alcance electoral del presidente de cara a un eventual segundo mandato.
En las últimas semanas, tres encuestas nacionales —de Proyección Consultores, Sentimientos Públicos y Equipo Mide— coincidieron en un dato central: aunque Milei conserva un núcleo duro competitivo, aparecen señales de desgaste y un techo electoral más limitado que el que mostraba durante el inicio de su gestión.
El estudio de Equipo Mide, realizado entre el 6 y el 15 de mayo sobre 1.915 casos, arrojó que apenas el 24% asegura que “seguro” volvería a votar a Milei en 2027, mientras que otro 13% respondió que “podría llegar a votarlo”. En conjunto, el potencial electoral del Presidente alcanza el 37%, mientras que el 58% afirmó que “nunca” lo votaría para un segundo mandato.
Ese resultado aparece en línea con la encuesta difundida por Sentimientos Públicos, donde el 73,5% respondió que no votaría a Milei para su reelección, un dato que encendió alarmas dentro del oficialismo.
Más allá de las diferencias metodológicas entre ambas consultoras, los trabajos coinciden en un fenómeno: el Presidente mantiene un respaldo consolidado pero relativamente estable, mientras crece un bloque social que empieza a mostrar cansancio con el ajuste económico y preocupación por la situación cotidiana.
En el relevamiento de Equipo Mide, el 49% afirmó que si hoy hubiera elecciones presidenciales votaría a un candidato opositor, contra un 32% que respaldaría al oficialismo libertario. Además, el 58% considera que el país va “en la dirección equivocada”, mientras sólo el 34% cree que el rumbo es correcto.
La economía aparece como el principal condicionante para el futuro electoral del Gobierno. El 60% sostuvo que su situación personal está peor desde la llegada de Milei a la Casa Rosada y apenas el 18% dijo estar mejor. A eso se suma que el 63% cree que en los próximos seis meses el país estará igual de mal o peor que ahora.
Milei: “Si nosotros hacemos un buen gobierno, vamos a lograr la reelección”
En paralelo, el informe nacional de Proyección Consultores detectó un cambio profundo en las prioridades sociales y en la identidad política de los votantes. Una de las conclusiones más relevantes es el crecimiento de los sectores que no se identifican ideológicamente con ningún espacio tradicional. Entre distintos segmentos sociales y etarios predominan quienes responden “ninguna” cuando se les consulta por su ubicación ideológica. La encuesta de Proyección Consultores fue realizada entre el 17 y el 24 de mayo de 2026 sobre una muestra nacional de 2.385 casos, relevados de manera online mediante dispositivos móviles y computadora. El estudio abarcó personas mayores de 16 años residentes en todo el país y presenta un margen de error de +/- 2%.
Ese clima también impacta sobre la intención de voto. Según Equipo Mide, si hoy hubiera elecciones presidenciales, Javier Milei obtendría el 28% de los votos, seguido por Axel Kicillof con 22%. Más atrás aparecen Mauricio Macri con 8%, Victoria Villarruel con 4% y Sergio Massa con 4%.
En el trabajo de Proyección también se midió un eventual ballotage entre Milei y Kicillof, escenario que refleja una fuerte polarización donde Milei saca una ventaja con el 44,9 por ciento mientras que Kicillof reúne el 40,7 con un 9,3 de votos en blanco y 5 por ciento de indecisos.
Otro dato relevante de las tres encuestas es que el desgaste del Gobierno ya no se limita únicamente a votantes opositores. En el estudio de Equipo Mide, el 20% aseguró que apoyó al Gobierno pero dejó de hacerlo porque se sintió defraudado. Incluso entre quienes votaron a Patricia Bullrich en 2023 aparecen señales de fuga y decepción.
Sin embargo, el oficialismo todavía conserva fortalezas políticas importantes. Milei sigue siendo el dirigente con mayor centralidad electoral individual y mantiene liderazgo entre votantes de derecha y sectores que priorizan el orden, la estabilidad macroeconómica y la confrontación con la “casta”. Además, una eventual coalición entre liberales y sectores del PRO conserva niveles relativamente altos de aceptación social: el 64% se mostró muy o algo de acuerdo con una alianza de centroderecha para respaldar al Gobierno, según el Equipo Mide.
Las encuestas también muestran que la principal preocupación de los argentinos ya no es la inflación sino el empleo y los ingresos. Para el 34%, la economía será el tema decisivo de cara a las próximas elecciones, seguido por el empleo con 19% y la pobreza con 16%, según la misma consultora.
Con ese telón de fondo, el debate sobre la reelección de Milei empieza a correrse del terreno discursivo hacia la disputa concreta por ampliar su base electoral. El Presidente conserva un piso competitivo, pero los estudios coinciden en que el desafío para 2027 será perforar un techo que, al menos por ahora, aparece condicionado por el desgaste económico y el humor social.
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