Un medio británico informó que la Casa Blanca analiza una señal diplomática para exigir mayor aporte a la Alianza del Atlántico Norte (OTAN) y endurecer su postura sobre la soberanía del archipiélago.
Estados Unidos puso sobre la mesa la disputa por las Islas Malvinas como una herramienta de presión sobre Londres, según The Telegraph, en el marco de la revisión que el Pentágono realiza sobre los aliados de la OTAN para exigir mayores aportes militares y acercarlos al objetivo del 5% del PBI.
Una fuente oficial estadounidense señaló que el Reino Unido tendrá “atención especial” dentro de ese análisis. También consideró insuficiente el programa de inversiones presentado en junio por el primer ministro británico, Andy Burnham, pese a reconocer que contiene aspectos positivos y representa un avance respecto de la situación anterior.
Ante una consulta específica sobre un eventual cambio de la posición de la Casa Blanca respecto del archipiélago, el funcionario europeo evitó confirmar una decisión concreta y remarcó: “Puedo decir que las conversaciones son francas y que no se descarta ninguna opción”. La definición deja abierta una alternativa que podría afectar la histórica relación entre ambos países.
El mensaje aparece antes del primer presupuesto de John Healey como ministro de Economía, previsto para el 28 de octubre. Según The Telegraph, el proyecto no contemplaría alcanzar siquiera el 3% del PBI destinado a defensa para 2030, una meta que quedó bajo presión por las exigencias de la administración de Donald Trump.