En el marco del anuncio hecho por el gobernador Juan Pablo Valdés en el Salón Amarillo de la Casa de Gobierno, lo que definió como un hito histórico para Corrientes -la radicación de la primera planta industrial de Mass Timber del país en Gobernador Virasoro-, uno de los protagonistas más directamente involucrados con el territorio y con la empresa se refirió a la temática. El intendente Guillermo De La Cruz se refirió a todo lo que se viene.
“LA GRAN INVERSIÓN DEL CENTENARIO DE VIRASORO”
A la hora de jerarquizar el anuncio, De La Cruz no anduvo con medias tintas. Para el Intendente de Gobernador Virasoro, la instalación de la planta de CLT no es simplemente una buena noticia económica: es el hecho más significativo que le tocará protagonizar a la ciudad en lo que va de su historia centenaria. “Es la primera gran inversión del centenario de Virasoro”, afirmó, y esa definición por sí sola habla del peso que el proyecto tiene para la comunidad local.
De La Cruz explicó que los movimientos de suelo ya comenzaron, lo que confirma que la primera etapa de la obra está efectivamente en marcha. Así, describió en qué consiste la apuesta: “Se trata de una inversión de alrededor de 20 millones de dólares en esta primera etapa. Es una planta de CLT, una nueva manera de construir en madera. Debemos entender que es una nueva modalidad y esto tiene que ver con la posibilidad de que dejemos de lado los prejuicios que tenemos sobre la construcción en madera”, recalcó.
UN ESPALDARAZO AL MODELO PRODUCTIVO CORRENTINO
El Intendente remarcó que el sistema no solo acorta los tiempos de construcción de una vivienda unifamiliar, sino que habilita la posibilidad de construir edificios de varios pisos: “Eso es algo impresionante”, reconoció.
Para De La Cruz, el proyecto es también un respaldo concreto al modelo productivo que viene desarrollando Corrientes. “Sobre todo, esto es un apoyo a la producción y al desarrollo que lleva adelante la provincia. Apostamos a que estas nuevas inversiones se asienten en nuestra zona, donde tenemos las plantaciones al rigor y el desarrollo de los viveros que ya están produciendo determinados tipos de pino”, puntualizó.
La planta, en ese sentido, no surge de la nada: llega a un territorio que ya tiene la materia prima, la infraestructura forestal básica y la tradición productiva para sostenerla.
INFRAESTRUCTURA Y FORMACIÓN
El Intendente fue claro en identificar los cuellos de botella que el proyecto deberá superar. El primero y más urgente es la infraestructura vial. Las rutas 14, 120 y un tramo de la ruta 12 (cuyas obras ya están en tratamiento a través de Vialidad Provincial) son determinantes tanto para el ingreso de los equipos de producción por vía portuaria como para garantizar la salida de los productos hacia los mercados una vez que se inicie la exportación: “Esto es fundamental para que la línea de producción pueda ingresar por puerto y la producción pueda salir en el momento en que se decida exportar”, subrayó.
El segundo desafío es la formación de capital humano. Si la planta demanda perfiles técnicos más calificados que los que el mercado laboral local ofrece hoy, la respuesta no puede limitarse al corto plazo. “Necesitamos formación que ya no es solamente terciaria, sino universitaria. Este tipo de inversiones, al ser mucho más tecnificadas, implican que el operario o empleado tenga una capacidad mayor. Si en su momento era suficiente con el secundario, hoy se exige una formación superior. Ahí es donde tenemos que apostar para que la educación avance con carreras que tengan salida laboral”, planteó De La Cruz, conectando la inversión productiva con una demanda concreta al sistema educativo.