La Justicia estadounidense y el FBI analizan operaciones por 300 millones de dólares. La investigación que involucra al presidente de la entidad, Claudio “Chiqui” Tapia, y al tesorero Pablo Toviggino, pone el foco en las operaciones de la empresa TourProdEnter.
La Justicia de Estados Unidos tiene bajo la lupa a la Asociación del Fútbol Argentino. La investigación que involucra al presidente de la entidad, Claudio “Chiqui” Tapia, y al tesorero Pablo Toviggino, pone el foco en las operaciones de la empresa TourProdEnter, agente comercial exclusivo de la AFA en el país.
Esta compañía, a cargo del productor teatral argentino Javier Faroni, está registrada legalemente en el estado de Florida y maneja todos los contratos de sponsoreo, derechos de televisación y partidos amistosos de la Selección argentina en el país gobernado por Donald Trump.
A través de esta empresa se habrían canalizado operaciones sospechosas por más de 300 millones de dólares. Se cree que la compañía recauda cifras muy altas a nombre de la AFA -por ejemplo, el contrato con la empresa de indumentaria deportiva Adidas, sponsor oficial de la Selección- que nunca llegan a los balances contables oficiales de la entidad argentina.
Por el contrario, un alto volumen de dinero -unos 40 millones de dólares- se habrían transferido desde cuentas vinculadas a TourProdEnter a lo que los investigadores sospechan que serían empresas “fantasma”, sin actividad económica comprobable. Esto azuza las sospechas sobre presunto lavado de activos y pone en la mira a Tapia, Toviggino, Faroni y al empresario Diego Lucero, de quien se sospecha podría actuar como testaferro de la AFA.
La causa, a cargo de los fiscales del Departamento de Justicia Patrick Gushue y Christopher Ting, investiga presuntos delitos de evasión fiscal y lavado de dinero.
Las sospechas sobre el funcionamiento de una estructura creada especialmente para facilitar el lavado de activos a través de bancos y sociedades estadounidenses se originan en una denuncia del empresario Guillermo Tofoni contra Tapia y Toviggino por presunta defraudación.
Cómo operaba TourProdEnter, la empresa radicada en Miami que recaudaba para la AFA
La empresa TourProdEnter LLC se encuentra registrada legalmente en Miami, a nombre de Érica Gillette, la esposa de Javier Faroni. Un contrato firmado en 2021 con la AFA acordaba otorgarle un 30% de comisión por todos los ingresos que generara la Selección argentina en el exterior, lo que comprende derechos de televisación y transmisión, partidos amistosos, auspicios y un 10% adicional por logística. En octubre pasado, se supo que el contrato se había extendido hasta 2030.
Se cree que la relación personal entre Tapia y Faroni se remonta a la pandemia, cuando el empresario teatral, en aquel momento director de Aerolíneas Argentinas, coordinó la repatriación de deportistas que jugaban en el exterior.
TourProdEnter LLC llegó a administrar una recaudación total cercana a los 300 millones de dólares, según establecieron los investigadores. La mayor parte de este dinero no llegó a registros contables; por el contrario, se dispersó en transferencias a distintas razones sociales con dudosos o nulos antecedentes comerciales.
Los datos extraídos de la investigación permiten concluir que el dinero girado a esas compañías fantasma se enviaba a la Argentina a través de casas de cambio ilegales o “cuevas” que, desde el microcentro de Buenos Aires, entregaban bolsos con dólares en efectivo a representantes de la plana mayor de la AFA.
Quiénes son los hombres clave en la investigación del FBI sobre la AFA
Según informa el diario La Nación, hay documentación que probaría el vínculo directo de Pablo Toviggino, tesorero de la AFA, con esas operaciones: habría hasta elaborado facturas millonarias para empresas sin existencia real por “logística” y otros servicios a la AFA que no pudieron verificarse.
Otra persona involucrada en la coordinación de estas maniobras es Juan Pablo Beacon, quien trabajó junto a Toviggino durante años. Se espera que Beacon declare ante la justicia estadounidense, aunque fuentes de la causa informaron que estaría pidiendo garantías para no quedar detenido como consecuencia de sus dichos.
Entre las personas en la mira de los investigadores se encuentra también Diego Lucero, uno de los socios de Central Park Drinks SRL, que luego pasó a llamarse Real Central. Esta razón social está vinculada con la compra de la mansión de Pilar por la que también se investiga a Tapia y Toviggino.
Originalmente, la mitad de la compañia era de Lucero y la otra mitad, de Luciano Nicolás Pantano. Pero en mayo de 2022, Lucero cedió su parte accionaria a la jubilada Ana María Conte, madre de Pantano, que asumió como gerente de la firma. La empresa pasó de registrar ingresos modestos por la venta de cerveza artesanal y gastronomía a ganancias acumuladas de más de 400 millones de pesos en 2024.
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