La Libertad Avanza acelera con pasos concretos para conseguir un nuevo mandato del Presidente. Trabajo territorial y análisis de alianzas, parte del combo. Cómo juegan los gobernadores aliados. Y las ventajas de una oposición fragmentada.
Ya lo expresó el presidente Javier Milei hace una semana: más allá de concretar reformas pendientes y urgentes en el segundo semestre, su principal objetivo es conseguir un nuevo mandato el año que viene. Y para eso, la Casa Rosada ya comenzó a mover piezas para que el economista cumpla su deseo con un combo importante, que incluye un trabajo territorial preciso y acuerdos estratégicos con gobernadores.
La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, ya comenzó con la tarea de ordenar territorios con visitas a provincias. En esas actividades, además de asegurar que ya trabaja para que La Libertad Avanza (LLA) siga dominando el Poder Ejecutivo, encabezó la inauguración de las escuelas de formación de dirigentes a nivel local y mantuvo encuentros con referentes libertarios que caminan distritos.
La titular del partido a nivel nacional sabe que en muchos lugares del país la fuerza libertaria carece de orden y se encuentra atravesada por internas de distinta índole. Las disputas, de acuerdo al diagnóstico de la funcionaria, aparecen por la debilidad o ausencia de liderazgos y la carencia de voces que respondan a ella. Por eso, en la recta final de 2026, va a tratar de que cada representante de LLA en el interior no permita ruido puertas adentro.
La hermana del jefe de Estado ya visitó este año la ciudad de Mar de Plata, provincia de Buenos Aires, el 26 de enero junto con su hermano; la localidad bonaerense de Suipacha, para lanzar una escuela de formación de LLA, y Misiones. En los próximos meses, seguirá con su gira acompañada por su núcleo más selecto, que cree que Milei no necesita pactos electorales a cualquier costo para asegurar la reelección.
En este punto, Milei sigue convencida, como el año pasado, de que su hermano por sí solo tracciona una cantidad de votos que le pueden asegurar el comicio presidencial. Pero esto no significa destratar a aquellos mandatarios con los que podrían arribar a ciertos entendimientos de carácter electoral. En la Casa Rosada imaginan que cada gobernador intentará adelantar la elección ejecutiva y, de este modo, no jugará fichas con un candidato presidencial.
“La oposición está muy desordenada y eso nos conviene. Pero también hay que decir que somos especialistas en tirarnos tiros en los pies”, le comentó a PERFIL un funcionario de primera línea sobre el panorama electoral. Con un reconocimiento explícito: dicen que todavía falta mucho para la pelea nacional y que la economía debe mejorar de forma sustancial si LLA quiere tener otra chance en el poder. ¿Esto que significa? Que el consumo de la clase trabajadora debe mejorar, que el poder adquisitivo del salario tiene que progresar y el desempleo requiere estar a la baja.
Por otro lado, para el Gobierno el diálogo sostenido con gobernadores de perfil dialoguista resulta “indispensable” para asegurar la gobernabilidad y encarar la segunda mitad del mandato con musculatura política. En ese intercambio, el oficialismo ofrece oxígeno fiscal y transferencia de competencias clave a cambio del respaldo legislativo necesario para blindar las transformaciones económicas que tanto pide el Presidente.
PERFIL