En la tarde del jueves en playa El Inga, el intendente Mariano Hormaechea junto al gobernador Juan Pablo Valdés y un gran número de voluntarios procedieron a la suelta de 5000 alevines. La actividad refleja el firme compromiso con el cuidado del ambiente y la preservación de los recursos naturales de la región.
“Cada vida que vuelve al río es una apuesta al equilibrio, a la sustentabilidad y a las futuras generaciones”, expresó el jefe comunal a través de sus redes sociales. La acción conjunta entre municipio, provincia y voluntarios demuestra que cuidar el río es defender la identidad y el legado de la pesca deportiva.
La preservación del surubí es fundamental para sostener la Fiesta Nacional y el turismo pesquero que moviliza la economía local. Con iniciativas como esta, Goya reafirma su liderazgo en cuidado ambiental y su apuesta por un desarrollo sustentable para las próximas generaciones.